Tertulia en la Biblioteca Pública Piloto: “Roberto Giraldo Molina como miembro del Grupo por el Replanteamiento Científico de la Hipótesis VIH-SIDA”1

(Los comentarios y opiniones expresados en esta página son responsabilidad exclusiva de sus autores y no comprometen a la Asociación Médica ASMEDAS)

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa

Por: médico asmedista Hernán Gaviria Quintero (foto)2
Especialista en Gerencia de Servicios de Salud y en Salud Pública
Docente universitario de la Especialización en Seguridad Social
E-mail: [email protected]

En una tertulia, ajena al dogmatismo de la llamada “medicina oficial”, con contertulios de diversas profesiones, disciplinas o pensamientos, con un único interés de repasar distintos enfoques filosóficos, históricos y sociológicos de nuestra historia universal o local, quise sacar del olvido a Roberto Giraldo Molina, médico internista con énfasis en enfermedades infecciosas e investigador en inmunodeficiencias secundarias o adquiridas, quien perteneció al “Grupo por el Replanteamiento Científico de la Hipótesis VIH-SIDA” “Disidentes del SIDA”-, que reunió a importantes virólogos, biólogos moleculares, microbiólogos, epidemiólogos clínicos, de Estados Unidos, Europa, Australia, Asia, África y Suramérica, por allá a fines de la década de los 80 3. Es mi pretensión destacar algunas consideraciones que expuse en una de las tertulias.

En el debate de aquella época, el rector de la Universidad de Antioquia Jaime Restrepo Cuartas, en el prólogo del libro “SIDA y agentes estresantes”, tituló “Defendamos la Libertad de investigación y de expresión”, para justificar las posturas del profesor Giraldo,

Si la verdad está al lado de los que defienden la teoría del retrovirus, ésta revivirá y se hará fuerte en la controversia; si está en los fenómenos de la multicausalidad de un proceso de intoxicación crónica del mundo en que habitamos, como es la propuesta de Roberto Giraldo Molina, he ahí un nuevo objetivo por el cual hay que luchar para salvar el planeta de los efectos nocivos creados por la mano del hombre4

Dos claras hipótesis, la del retrovirus y la del síndrome degenerativo tóxico-nutricional (agentes estresantes químicos, físicos, biológicos, nutricionales y mentales) que conlleva a efectos inmunogénicos, inmunotóxicos que alteran el sistema inmunológico, llevándolo, por consiguiente, a una fatiga y colapso5. El profesor Giraldo fue enfático en advertir en su libro que “[la] concepción infecciosa del sida tuvo, pues, su origen en un acto delictuoso perpetuado en el Laboratorio de Virología del Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos”6; refiriéndose a aquella concepción del virus expuesta en abril de 1984 por Robert Gallo, del Instituto de Virología del Instituto Nacional y Margaret Hechkler, Secretaria de Salud estadounidense.

El debate en torno a estas dos hipótesis fue entendido por el gobierno de Carter de los Estados Unidos como una amenaza para la seguridad, al declarar al,

SIDA una amenaza para la Seguridad Nacional […] no por el SIDA mismo, sino por la existencia de los que defendemos [Grupo por el Replanteamiento] punto de vista diferente a los emitidos erróneamente por los organismos de salud de ese gobierno
[…]
Esta declaración fue una clara respuesta a la histórica carta escrita por el Presidente de Sur África el 3 de abril del año 2000, por medio de la cual, obliga a los líderes de los países industrializados a aceptar ese Debate Científico al cual tuve el honor de ser invitado y en el que participé en Sur África”
7

Así, el debate frente a la concepción infecciosa del SIDA y la crisis del método científico fue resuelto mediante la coacción y la fuerza de un gobierno. En un instructivo militar publicado por la organización de Naciones Unidos para los Refugiados – ACNUR – se leyó:

En la prevención del VIH, es probable que los enfoques centrados en los mandos sean más efectivos para reducir los riesgos de que las tropas contraigan el VIH [,] que recurrir solamente a la educación y la capacitación basándose en enfoques de derechos humanos, médicos o de comportamiento individual.8

El condón, el prohibicionismo, la homofobia y hasta la cárcel, fueron las medidas de aquellos tiempos implementadas por los mandos militares, como forma de cerrar el discurso médico que debatió sobre los factores estresantes causantes de cáncer, enfermedades autoinmunes, inmunodeficiencias, etc.

El profesor Giraldo, por haber participado en ese debate en torno a la concepción infecciosa del SIDA y la crisis del método científico, en su libro escribió:

Hace nueve años [1996] me vi obligado a dejar mi país para evitar una reclusión en un hospital mental a la cual me quisieron llevar algunos de mis colegas de Medellín cuando advertí en varios auditorios académicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, del Hospital Universitario San Vicente de Paúl y de la Clínica León XIII del Seguro Social, sobre el error que se había cometido al considerar el SIDA una enfermedad infecciosa. Desde un principio entendí al sida como un síndrome degenerativo tóxico-nutricional.

Para el XXIII Congreso Nacional de Medicina de ASMEDAS Antioquia, realizado en el año 2009, el profesor Giraldo fue el invitado principal. ¿Por qué unas personas se recuperan y otras no y por qué algunos se recuperan más rápidos que otros? ¿Por qué será? Fue el interrogante al auditorio. Parcialmente la respuesta la trajo de Hipócrates (año 460 A. E.) “El poder de curación del paciente es fundamental y lo debemos estimular”; además, sumó la afirmación del Nóbel de Medicina Albert Schweitzer (1875-1965): “En el interior de cada paciente hay un médico, y cumplimos con nuestra misión cuando ayudamos a nuestros pacientes a estar en contacto con sus médicos interiores”. Advirtió que dependemos principalmente del estado de nuestra farmacia interior y de nuestro médico interior; que el método de las terapias naturales es la propuesta que ayuda a contrarrestar esas exposiciones repetidas y crónicas a agentes estresantes. Fue enfático en presentar un listado de emociones tóxicas, tales como la arrogancia, soberbia, ira, avaricia, ansiedad, depresión, perfeccionismo, rigidez, odio, rencor, intransigencia, entre un largo listado, al sentimiento positivo de las acciones del amor que estimula la farmacia interior. Esas emociones tóxicas provocan desórdenes endocrinos, bioquímicos, celulares, vasculares, inmunológicos, neurológicos. En su libro “Usando nuestra farmacia interior para prevenir y curar el SIDA” lo resume, “el libro explica a los lectores el papel fundamental de la personalidad, y de la vida emocional y sentimental de cada persona, tanto para la génesis como para prevenir y curar el SIDA”9.

Los planteamientos del profesor Giraldo parecieran hoy tener eco en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia. La promoción de cursos tales como: Medicina Tradicional China. Medicina en Movimiento: un camino hacia el bienestar físico, mental y espiritual. Biblioterapia (desatar nudos de la lengua y los nudos del alma), etc.

El profesor Roberto Giraldo nos dejó su legado en enero de 2019; a sus exequias asistimos unos pocos.

Medellín, 7 de mayo de 2024

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1 Tertulia Biblioteca Pública Piloto de la ciudad de Medellín, Colombia, tema desarrollado el 26 de abril de 2024

2 Médico, asistente a la Tertulia, e-mail: [email protected]

3 Giraldo, Roberto. Sida y Agentes Estresantes, Primera Edición en Español, Editorial Universidad de Antioquia, 2002, pag.74

4 Ibid, Prologo a la Edición en Español, marzo de 2002

5 Giraldo, Roberto (2009). SIDA. Agentes Estresantes. Departamento de Medicina Psicosomática Integral. Brasil (Sao Paulo). XXIII Congreso Nacional de Medicina – ASMEDAS Antioquia – Diciembre 3 y 4 de 2009

6 Giraldo, Roberto. Sida y Agentes Estresantes, Primera Edición en Español, Editorial Universidad de Antioquia, 2002, pag.77-

7 Giraldo, Roberto (2009). Usando nuestra farmacia Interior para Prevenir y Curar el SIDA. Proton Editores- Sao Pablo-Brasil, pag.23

8 Consultado el 18/04/2024 https://www.acnur.org/fileadmin/Documentos/Publicaciones/2011/7543.pdf pág.16

9 Ver PDF: https://editoraproton.com.br/produto/usando-nuestra-farmacia-interior-para-prevenir-y-curar-el-sida-p

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa

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