Fenomenología PSI en malformaciones arterio-venosas

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico Jesús María Dapena Botero (foto)
Psiquiatra y psicoanalista

Se entiende que estas malformaciones vasculares consisten en una alteración morfológica de arterias, capilares y/o venas, las cuales se manifiestan con una clínica muy variada de acuerdo con su:

> Tipo de lesión.

> Localización.

> Tamaño.

> Hemodinamia.

También deben considerarse otras características acordes con su:

> Anatomía.

> Histología.

> Clínica.

> Comportamiento de la lesión.

> Imagenología.

Se piensa que este tipo de trastornos no son de origen genético, aunque sí congénito, por alteraciones en el desarrollo embrionario desde pocas semanas después de la gestación, cuando se va conformando el cerebro fetal, lo que ocurre con formación de nidos vasculares afuncionales, sin función alguna.

Las hay con formaciones del tipo del shunt, bypass, derivaciones o cortocircuitos con nidos, fístulas o sin tales deformaciones, pueden ser plexiformes, en forma de red o con una morfología distinta.

Dichos vasos llevan sangre oxigenada como las arterias y arteriolas, que se mezcla con sangre desoxigenada con desechos tóxicos y carbono de las vénulas y venas.

Las hay con fístulas que pueden ser:

-Cavernosas.

-Simples o múltiples.

-Mono o multipediculadas.

Las que no tienen shunt pueden ser:

-Capilares.

-Venosas, ya sea como malformación propiamente dicha o por causa de várices por opresión de la vena y daño de las valvas, que impidan el flujo retrógrado en tales vasos.

Las malformaciones arteriovenosas intracraneales suelen ocasionar síntomas y signos leves o moderados de las funciones mentales, que pueden irse haciendo  mayores a lo largo de la vida, porque para una adecuada prevención primaria de ellos, antes de que aparezcan, es muy importante un diagnóstico precoz que  lleve a una intervención multidisciplinaria para que no ocurran más alteraciones, que suelen darse en estas patologías.

Y así estamos en una tierra bastante virgen, ya que todavía los estudios neuropsicológicos no están muy desarrollados, de tal manera que podríamos decir que no se ha podido profundizar lo suficiente, de donde queda muchísimo por explorar, para que podamos tener un mayor entendimiento y comprensión de las alteraciones, que se presentan en la clínica, en campos como el estudio de las conductas de los sujetos, que las padecen, en los terrenos de lo sensorial humano y de las funciones intelectuales de nuestra especie.

Estos cambios en el funcionamiento intelectual y cognitivo son de origen orgánico, por el tipo de alteración morfológica, su localización y su tamaño, ya que  pueden darse por la ocupación de zonas funcionales o por compresión de estructuras vecinas, que causan muerte tisular alrededor de la lesión, lo que ha hecho temer que puedan terminar en demencias, lo que ha llevado al estudio de:

1. La memoria, que tiene una frecuencia de alteraciones más o menos de 18%, especialmente cuando la lesión ha tenido complicaciones hemorrágicas, que serían de los eventos más temidos por su morbimortalidad.

2. Afasias ocasionadas por hemorragias en las zonas cerebrales del lenguaje.

3. Las crisis convulsivas, que se presentan como consecuencia de las malformaciones arteriovenosas, así no ocupen un lugar preminente en la clínica, ya que lo más frecuente es que se presenten cefaleas.

En general, se han encontrados test de inteligencia normales en la mayoría de los pacientes, aunque pueden presentarse desorganización de los elementos espaciales del lenguaje en la estructura semántica, referida al significado del signo lingüístico, que remite a posiciones relativas de objetos como arriba-abajo, adelante-atrás, lejos-cerca, alejado cercano, próximo-distante.

Es bien sabido que esos elementos se deben a nuestro conocimiento de la disposición de las cosas del mundo en el espacio, en un conjunto espacial.

De tal forma que ante esta figura:

Podríamos decir que el triángulo y el círculo están por encima, en la parte superior del rectángulo, por ejemplo, o que el cuadrado está por debajo de ellos.

Y verlos en un conjunto es distinto a verlos uno por uno, sin relación entre unos y otros.

(Figura 1)

(Figura 2)

(Figura 3)

También pueden presentarse:

-Discalculias.

-Dislexias.

En cuanto a la imagenología, los estudios neuropsicológicos también pueden ayudarnos a tener una mayor comprensión y entendimiento sobre el problema que estamos abordando, siempre teniendo en cuenta el desarrollo tan pobre que tenemos aún en el estado del arte en torno al tema.

Otros estudios han encontrado que en un 96% se dan alteraciones, como un enlentecimiento por dificultades como tener un span o lapso de tiempo mayor de respuesta a los estímulos, por lo que los pacientes investigados requirieron una facilitación de parte de los investigadores, lo que sugiere la necesidad de  auxiliares en el sentido facilitador, por parte de las unidades de rehabilitación, como prevención terciaria, de tal modo que esta puede optimizarse al máximo, que se pueda alcanzar. Si estas maniobras no tienen ningún resultado, entonces habría que considerar al paciente incapacitado o imposibilitado para una posible rehabilitación de este tipo, aunque es de gran relevancia advertir que la frecuencia de casos de tal grado de invalidez es mínima en estudios estadísticos.

El vínculo entre la localización y la semiología de síntomas y signos de una manera total se da en un 26% de los casos, en solo en 3.7% no lo están de ninguna  manera, aunque en un 14% los signos y síntomas se presentan en el lado contralateral y el resto en forma ipsilateral.

Todos estos resultados nos instrumentan en el logro de una mejor rehabilitación reorganizadora que puede ser:

1. Intrasistémica, para la cual hay que hacer una detección precoz de las alteraciones del desarrollo, ojalá en la infancia misma, con el fin de lograr una  reactivación dentro del sistema en busca de una mejor automatización de las funciones afectadas.

2. Intersistémica, que lleva a la creación de nuevos sistemas funcionales, distintos de los que había antes, para suplir déficits en el funcionamiento mental,  mediante mecanismos compensatorios neuronales, reorganizadores del lenguaje, con reubicación de zonas relacionadas con la palabra, como lo son las áreas de Broca y de Wernicke, de tal forma que puedan recuperarse de las anomalías del desarrollo, si nos aprovechamos de la neuroplasticidad cerebral y las nuevas técnicas imagenológicas como las funcionales.

Las alteraciones de la conducta se presentan en coexistencia con alteraciones de las zonas ejecutivas del cerebro.

También pueden darse alteraciones emocionales variopintas como:

-Depresión.

-Ansiedad.

-Apatía.

-Desmotivación.

-Labilidad emocional.

-Rasgos obseso-compulsivos.

– Alteraciones en la personalidad.

Y de conducta:

-Agresividad.

-Excitabilidad.

-Trastornos sexuales en general.

-Desinhibiciones impulsivas.

-Incumplimiento de normas sociales.

Sin embargo, a mí, todo este listado de fenómenos no me resulta concluyente dada la vaguedad e inespecificidad de esa fenomenología.

Más específicas me resultarían:

-Las confabulaciones, que llenan de contenido fantástico, una falla mnésica.

-Paramnesias reduplicativas con creencias delirantes de ubicuidad o reubicaciones imaginarias de lugares, como nos muestran los sueños, en los que podemos tomar restos de París y otras ciudades del mundo, que sirvan de escenario a algún sueño.

La anosognosia en la que no se tiene consciencia de estar enfermo, como si el estado clínico para el paciente resultara normal, lo cual hace muy difícil la rehabilidtacion o la anosoforia, en la que se da poca importancia a la enfermedad, sin los beneficios secundarios, muchas veces tan evidentes en la neurosis histérica y otras neurosis, que conducen a esa bella indiferencia, que los denuncian dada la impostura inconsciente de la histeria, aquí lo que se da más bien, es como una falla valorativa del cuadro por parte del paciente.

Aunque también podrían darse síndromes cerebrales orgánicos de la personalidad por daños frontales, del tipo del que padeciera el famoso Phineas Gage, un obrero del ferrocarril, quien después de un accidente laboral, dejó de ser el caballero que era para convertirse en un hombre vulgar, desinhibido, blasfemo e irascible, hasta el punto, que la gente del vecindario, donde el hombre vivía, decía:

-Ya no es más Gage.

Aunque no vi casos reportados al respecto.

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

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