La enfermedad como negocio vs la salud como derecho

Tomado de: Periódico El Colectivo
Edición #81, diciembre de 2022

«El hospital público no puede seguir siendo una empresa social del Estado, de venta de servicios, porque ese no es el objetivo”.
Dra. Carolina Corcho, ministra de Salud de Colombia

 

Por: Félix Orlando Giraldo Giraldo (foto)
Médico

Con la Ley 100 de 1993, hace ya casi treinta años, la salud de la población colombiana ha sido sometida por los sucesivos gobiernos neoliberales a las más vergonzosas prácticas financieras. Así la convirtieron en un lucrativo y multimillonario negocio, léase, mercancía, violando la Constitución Política de 1991 que en su artículo 49 dice:

«La atención de la salud y el saneamiento ambiental son servicios públicos a cargo del Estado. Se garantiza a todas las personas el acceso a los servicios de  promoción y recuperación de la salud.

Corresponde al Estado organizar, dirigir y reglamentar los servicios de salud a los  habitantes y de saneamiento ambiental conforme a los principios de  universalidad y eficiencia”.

La atención actual en «salud» se basa fundamentalmente en un sistema de aseguramiento obligatorio y de afiliación, denominado Empresa Administradora de  Planes de Beneficios, EAPB, denominado antes como Empresa Promotora de Salud, EPS, el cual consta de dos regímenes: contributivo y subsidiado.

Dicho sistema no promociona ni previene la salud, sino que prioriza la atención de la enfermedad. Y ya no se utilizan términos más respetuosos y humanos de  director de hospital y paciente, sino que son muy importantes palabras como factura, gerente, rentabilidad, cliente, costos, recurso humano, equilibrio financiero y muchos más. Esto ha conducido a la casi desaparición de los hospitales públicos porque se ha dirigido la atención básicamente a clínicas y hospitales de alta  complejidad donde son mayores las ganancias: construcción de torres y nueva tecnología.

En el 2021 se presentaron 80.324 acciones de tutela, de las cuales 14.665 fueron contra la Nueva EPS; 4.527 contra Sura, por solo mencionar las más importantes  en cuanto a número de afiliados. El 35% de las quejas fueron clasificadas como de riesgo para la vida por enfermedades cardíacas, accidentes  cerebro vasculares, cáncer, entre otras.

Según la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, la deuda de los prestadores de salud a los hospitales públicos es de 10,6 billones de pesos. Esto  conlleva a que se afecten los pacientes, al ser liquidadas 13 EPS, con unos 9 millones de afiliados que deben ser trasladados a otras entidades de salud. En el año
de 1995 se inició con 195 EPS; ya en 2019, las EPS rebajaron a 47, y para 2022 solo existen 34.  Es decir, se liquidaron 157 EPS.

En Colombia hay 122.800 médicos, de los cuales, 87.000 son médicos generales y el resto, especialistas. Existen 63 facultades de medicina (públicas y privadas)  que gradúan 5.000 médicos por año. Según la Encuesta Nacional de Situación Laboral de los Profesionales de la Salud, ENSLPS de 2022, a la pregunta: ¿qué tipo de contratación laboral tienen? Se responde: Un 89% de los médicos rurales tienen contrato laboral; pero solo un 45% de los médicos generales y un 25% de los  especialistas están con contratación. Es decir, existe una gran proporción de médicos sin contratación directa. Para sobrevivir, un 67% de los médicos generales y un 32% de los especialistas debe trabajar en más de tres lugares.

La encuesta analiza, además, el número de horas semanales laboradas: un 20% de los médicos residentes, un 13% de los médicos generales y un 14% de los  especialistas, trabajan más de 66 horas semanales.

También evidencia una gran insatisfacción por el salario en el 88% de los médicos generales y en el 77% de los especialistas. Además, de un retraso en el pago de  sus salarios para el 61% de los médicos generales y el 71% de los especialistas.

¿No obligan estos a pensar en la necesidad de un mejor sistema de salud para Colombia, uno donde se dignifique a todos los trabajadores de la salud de este país?  El presidente Petro afirma:

«En el mundo formal creemos que el contrato por prestación de servicios, no laboral, encubre una relación laboral mentirosa”.

Significa que en el sector salud existe “contratación basura”: en la mayoría de los casos no se pagan vacaciones, incapacidades ni hay liquidación al culminar el  tiempo laboral.

El salario promedio de un médico es de $3,749,451 y Medellín es la ciudad donde mejor se paga. Esto hay que contrastarlo con el costo en la formación de un  médico que en Colombia fluctúa entre 180 y 250 millones de pesos, que incluye matrícula, créditos educativos, pago de intereses, transporte, salud, alimentación.   Su duración es de unos 6 años en estudios.

Ahora veamos qué se busca con la Reforma a la Salud, cuyo proyecto se presentará en febrero de 2023:

1. Gratuidad en la atención en salud.

2. Se crean instituciones sanitarias del Estado.

3. Fin a la intermediación financiera y administrativa.

4. Se elimina la discriminación entre regímenes subsidiado y contributivo.

La reforma pretende alcanzar varios aspectos centrales:

1. La dignificación de los trabajadores de la salud, que son el sector social más importante del país.

2. La superación de la intermediación financiera y administrativa que ya llegó a su límite y evidencia que el sistema no es sostenible por la cantidad de desperdicio de recursos.

3. El hospital público no puede seguir siendo una empresa social del Estado de venta de servicios, porque ese no es su objetivo, y se llamará «Institución Sanitaria del Estado» y no puede ser medida por principios de rentabilidad financiera sino por resultados de salud, rentabilidad social, con un subsidio a la oferta que  obligue a la formalización de los trabajadores, porque los hospitales no pueden ser fortines de la corrupción y el clientelismo.

4. Desplazamiento de equipos médicos al territorio.

5. La reforma empezará en el Guainía.

En enero de 2023 se dará a conocer un borrador de la Reforma para su discusión con los colombianos y en febrero del mismo año se presentará ante el Congreso  el Proyecto de la Reforma a la Salud.

Para cerrar, vale la pena hacerlo con una afirmación de la Ministra de Salud, Carolina Corcho, hecha en la última semana de noviembre de 2022:

«La propuesta que el Gobierno les está haciendo a las EPS, es que se transformen en Redes de Prestación de Servicio de Salud, no puede ser uno juez y parte en  un sistema con la integración vertical. Este es un mecanismo perverso, transfórmense y ayudémonos a construir las redes de prestación de servicios con las  capacidades que ya tienen».

 

Tomado de: Periódico El Colectivo
Edición #81, diciembre de 2022

 

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