Las frágiles turbinas del GEA

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Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: médico asmedista Juan Fernando Uribe Duque (foto)
Escritor, poeta

(Publicado originalmente el 19 de noviembre de 2022)

Apoyar o no apoyar al GEA, o estar de su lado al tenerlo como un patrimonio local, casi personal, es más, sintiéndolo como un conjunto de empresas queridas que nacieron y nos acompañaron haciendo grande la ciudad y cimentando la supuesta grandeza de nuestra raza antioqueña – de suyo ya un gran mestizaje -, nos abre los ojos ante una verdad de codicia, malos negocios y corrupción.

¿Por qué han permitido que el Clan Gilinsky trate de adueñarse del conglomerado empresarial y a su vez lo quiera vender a un árabe advenedizo al cual solo le basta el dinero que le sobra para ir comprándoselo todo?  ¿Por qué el escándalo con Hidroituango permea a sus directivos como miembros simultáneos -también alcalde y gobernador- de la junta directiva de EPM y por qué se contratan entre ellos mismos para construir sin experiencia el proyecto más grande de la ingeniería colombiana?  ¿Por qué tanta codicia e improvisación?  ¿Qué han pretendendido hacer con las empresas que crearon «sus mayores» y que le han dado identidad a nuestra región como la más emprendedora y rica del país?  ¿Deberíamos estar orgullosos del Sindicato Antioqueño con sus burlas hacia los pequeños accionistas y sus despilfarros de viajes en el Jet privado y sus grandes salarios o los regalos suntuosos al que el último gerente se hizo acreedor al dejar el cargo? ¿Con qué cara estos herederos enfrentarán el descalabro que se avecina en la historia empresarial antioqueña?

Me encantaría, es más, me arrancaría un brazo por defenderlos de la grosera osadía de Daniel Quintero… pero me asaltan muchas dudas, una profunda desconfianza, un miedo espeso cuando contemplo – por la improvisación codiciosa evitando una multa que debió ser asumida con nobleza y gallardía-, la posibilidad de un desastre en Hidroituango. «NOS EQUIVOCAMOS Y METIMOS LA PATA, PERDÓN» deberían haber dicho; es que es más importante la seguridad de la comunidad y el respeto al erario público que la imagen política de los transgresores -dos veces condenados por la Contraloría-; pero no existió esa nobleza, al contrario, persistiendo en el error se expuso toda una comunidad a un desastre, y a una empresa pública orgullo del país a la burla y al caos, el mismo que ahora vive la ciudad cuando un político aguerrido y bisoño como el alcalde, destapa una olla podrida de incalculables repercusiones.

La ciudad, sus empresarios, sus líderes políticos, EPM y las empresas de las que siempre estuvimos orgullosos, están en la palestra pública soportando toda la desconfianza y el terror de un vendabal de corrupción, politiquería e incompetencia. ¿Qué pasará cuando entren en funcionamiento las dos turbinas de Hidroituango? Hay quien dice que el macizo está afectado por el «golpe de ariete» que produjo el ímpetu del Cauca cuando el improvisado túnel colapsó. Y si soporta ¿Qué sucederá cuando prendan las otras seis turbinas? ¿Dormirán tranquilos los 37.000 compatriotas «aguas abajo»? Los mismos que se negaron a evacuar.

¿Por qué hay tanta desconfianza en la Unidad Nacional de Riesgo? ¿Será que ese árabe se quedaré con «nuestras» empresas»? ¿No fueron acaso los cacaítos – pimpollos de canela lirios en capullo- capaces de defenderlas?

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

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