Poema sobre la epidemia del Coronavirus

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico asmedista Bernardo Ledesma Gil (foto)
Ortopedista, escritor

Ya era hora
de que a los humanos
llegara un mensaje del cielo,
que la soberbia y el lujo
se convirtieran en miedo…

Llegó la hora en que todos
pongamos pies en el suelo,
que entendamos de una vez,
y miremos hacia el norte…
Que somos solo un microbio
en en la inmensidad del orbe.

Llega un corpúsculo mortal,
nos sorprende sin denuedo…
a quemarropa nos muestra,
produciendo terror y miedo,
que los microbios somos nosotros
que parecíamos invencibles…
los humanos insensibles…

Entendamos que en esta epidemia no te protege ser reina,
que los reyes se esfumaron
y también los intocables…
La lección que ella nos deja:
que solo somos
simples mortales…

Que el poder y la riqueza,
en esta cruel epidemia,
demuestran nuestra flaqueza…
Que no hay seguro de vida
ni una indeleble marca,
y que somos tan endebles
Qqe solo nos va a igualar
la tenebrosa….parca.

Nos nivela sin distingos
porque este virus es lo mismo
para el blanco, para el negro y para el amarillo,
para el Papa y el obispo
y hasta para el monaguillo.

Todos los enfermos sin distingos
utilizan la misma UCI…
No hay de oro ni de plata
tanto en China como en USA,
la Patagonia y hasta la misma Rusia…
Se mueren si no la usan…

La UCI, conectado a un ventilador,
es la única salvación…
si el enfermo está
muy grave ,
y con mínimas defensas…
la situación se complica,
la noticia no es muy grata…
Y va a estirar la pata….

Que los mayores
fallecen sin compasión,
sin aire y sin compañía,
en un coma inducido…
Es la cruel realidad
a morir lejos del nido…

Los médicos intensivistas
se desviven con tesón…
Trabajan con vocación,
salvan vidas a montones…
y aunque algunos los maltratan,
se exponen con mucho amor,
y solo tienen de recompensa
una gran satisfacción:
Haber salvado una vida…

Y cuando esto termine
ya no seremos los mismos…
Unos muertos y otros vivos,
con el alma muerta en vida.

La lección que da al universo
esta horrible enfermedad,
a toda la humanidad,
hay que tenerla presente…
habrá un control demográfico:
No hay tierra pa’ tanta gente.

Con mucha unión en la tierra,
con mucho amor solidario,
olvidándonos de guerras
y de tanta s disidencias…
esa será la lección
que nos deja la epidemia…

Lo curioso es que a nuestros
lejanos pueblos…
y a nuestros campesinos…
y también a muchos niños…
parece que no les entra
el vil coronavirus …

Y si fue que les llegó,
no les hizo tanto daño;
será lo que han llamado
Inmunidad de rebaño.

27 de junio de 2020

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

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