Una visión diferente de Richard Wagner

Aporte del médico Guillermo Henao Cortés para el boletín Momento Médico de ASMEDAS Antioquia

Reproduce: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

(Artículo publicado originalmente el 7 de julio de 2022)

Wagner para izquierdistas

Por: Por Luis Pablo Francescutti

Reproducido por: LECTURA DE LOS VIERNES, 22-07-2022, de Álvaro Gil.

Con resultados de: Médico Guillermo Henao Cortés

Convertida su música en estandarte del nacionalismo germano por los nazis, y su teatro de Bayreuth en icono de la distinción de la alta burguesía -por no hablar del gusto de Richard Wagner por codearse en su vejez con la aristocracia y la realeza-, el compositor y su obra parecen antitéticos a los valores de la izquierda. Sin embargo, en los últimos años se viene intentando rehabilitar su faceta de artista comprometido con la revolución, la lucha contra el clero y con la creación de un arte para el pueblo. ¿Tiene asidero esta interpretación?

Hace poco tiempo, dos filósofos de izquierda rompieron lanzas por Richard Wagner. Slavoj Zizek calificó a la tetralogía del anillo de los Nibelungos de “narrativa comunista”, y su amigo Alain Badiou –otro fan del músico- discernió en ella la escenificación del sujeto escindido y sus múltiples subjetividades, además de intuir en el final de El Ocaso de los Dioses “la emergencia de una humanidad genérica”. A mí, habituado a ver en esta musicalización de sagas nórdicas, con su culto a los aristocráticos héroes guerreros, la quintaesencia del romanticismo obnubilado por la Edad Media y su atrezo de caballeros andantes, espadas mágicas, amor cortés y dragón incluido, tales afirmaciones me chocaron. Con indagar un poco descubrí que la recuperación izquierdista de Wagner viene de lejos: ya en 1883, George Bernard Shaw, un dramaturgo irlandés con simpatías socialistas, hizo una lectura del ciclo del Anillo como un ataque al capitalismo rampante. Y el año pasado, el Museo Histórico Alemán organizó el simposio internacional Marx and Wagner. Capitalism and German Sentiment, dedicado a buscar y establecer conexiones entre ambos.

Como he dicho, todo eso no podía resultarme más desconcertante. Sabía de sobras el uso y abuso que el nazismo había hecho del músico, pero no me había molestado en ahondar en el asunto. Para mí, el universo wagneriano apestaba a naftalina, y lo asociaba a fornidas sopranos tocadas con cascos con cuernos del cual colgaban rubias trenzas postizas: una reliquia venerada en los cenáculos de la “Alta Cultura”. Tampoco formaba parte de mi bagaje en música clásica, heredado de mi padre, un melómano de Radio Nacional y tocadiscos monoaural. Nuestra modesta discoteca no contaba con una sola ópera (mi viejo decía que apenas algunas arias valían la pena), y en los hábitos familiares no figuraba pasarse cuatro horas en un teatro degustando a Verdi, Mozart o Puccini. Lo único que yo conocía de Wagner era el fragmento de la cabalgata de las Valquiria inmortalizado en el episodio del ataque de los helicópteros en Apocalypse Now: un prodigio de montaje visual y sonoro que, en el fondo, reforzaba la asociación entre el músico y las apoteosis de la destrucción.

Haga clic AQUÍ para leer el texto completo

 

Reproduce: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

Deja un comentario