Doctor Tiberio Álvarez Echeverri: Medicina, cine, magia y…

Una pequeña biografía

Tomado de: Periódico el Colectivo, edición #75, junio de 2022

Por: Médico Félix Orlando Giraldo Giraldo (foto)

El doctor Tiberio es un médico egresado de la Universidad de Antioquia, especializado en anestesiología, fundador de la primera Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos. Aún ejerce la medicina y la complementa con el cine, la magia, la fotografía y la Historia de la Medicina en Antioquia. Tiene una sólida formación médica en Colombia y Francia y una gran concepción humanista de la misma.

Nació en el municipio de San Andrés de Cuerquia (Antioquia). Su padre, maestro de escuela, llevó por primera vez el cine a su pueblo natal y, desde ese momento, Tiberio mostró su interés por él al ver películas de Chaplin que se proyectaban en las paredes de la plaza principal.

Terminó su bachillerato en el Liceo Antioqueño de la Universidad de Antioquia. Su práctica como médico rural la hizo en el municipio de Abriaquí, y, en un año de pocos pacientes, logró un récord: leer un libro en la noche, entre ellos algunos de Dostoievski. Dice de sí mismo: “Soy un lector empedernido”. Creativo como pocos, en otro municipio antioqueño, Frontino, su camioneta pick up le sirvió de ambulancia y carro fúnebre simultáneamente.

Cine, fotografía y literatura para su completitud

Cuando viajó a París, se dio cuenta que allá la medicina era importante. “Pero lo que más me llamaba la atención era el cine. Decía que iba por la medicina, pero era para que me patrocinaran”.

Sus alumnos lo llaman Chaplin. Durante veinte años realizó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia el ‘Festival de Chaplin’, a quien considera el mejor artista del siglo veinte y quien “encarna la tragedia y la comedia”. Conceptúa que Chaplin fue “un gran depresivo, pero un depresivo creativo”. Y esa pasión por Charlot desde tan niño muestra cómo hacer realidad lo que se quiere: “Uno debe coger a un personaje y enamorarse de esa persona”.

Con los padres eudistas aprendió la lectura en voz alta. Su conversación la ilustra con frases de diversos autores de la literatura universal porque “en los libros de literatura está el sufrimiento”.

También ha incursionado en la fotografía y cita a Alberto Aguirre cuando afirma: “Las fotos producen e iluminan, son presencias y un tesoro, porque restituyen el aire de un espacio habitado: lo preservan”.

Y lo anterior lo asevera, porque se ha dedicado a la Historia de la Medicina de Antioquia; así, asegura que “las  primeras fotografías médicas en Antioquia son retratos de profesionales vestidos con trajes, en poses descansadas y tranquilas, debido a la larga exposición de cuatro minutos”.

En un artículo publicado en la revista IATREIA, marzo de 1994, el doctor Tiberio afirmaba: “El uso de la fotografía con fines estrictamente médicos se inició en Medellín el 20 de julio de 1894 cuando el doctor Vespasiano Peláez presentó en la sesión solemne de la Academia de Medicina un informe “sobre un tumor operado por él, observación que acompañó con pruebas fotográficas. Con este tipo de fotografía se cumplen los objetivos de documentar, instruir,  comparar y perpetuar las enseñanzas de un caso determinado”.

Magia y humor como parte del acto médico

A la medicina le suma el encantamiento. Es único como médico y mago. La magia la utiliza para llegar mejor a los niños y a los adolescentes: “También me gusta la magia. Y aquí, en este escenario, yo mantengo elementos para hacer magia con los pacientes o con los niños: cartas, monedas”.

Es osado con las ideas: “Esa capacidad de asombro, aún después de la muerte, es parte de la magia”. Escogió el  nombre de “Maqroll el Magiero”, inspirado en un personaje de uno de los libros del escritor colombiano Álvaro Mutis.

En 2018 fue galardonado como el Egresado Sobresaliente de la Universidad de Antioquia.

Un legado sencillo para niños y niñas

A estos les dice: “En los últimos años me he dedicado a atender pacientes con dolor, muchos de ellos enfermos y muchos de ellos muy cerca de la muerte. Y he aprendido cuatro palabras, que yo quiero que ustedes se las aprendan, que les va a tocar afrontar algún día, siendo ahora jóvenes o más adelante. La primera palabra es decir “Te quiero”, al abuelo, a los padres, a los amigos, a la mamá. Es muy importante la palabra ‘Te quiero’.

La segunda palabra es “Te perdono”, por problemas que haya habido en la vida, cosas no correspondidas. Tercero, es muy importante agradecer todo lo que han hecho por nosotros: gracias papá, gracias hermano, gracias amigos.  Entonces decir gracias, es muy importante.

Pero también va a llegar un momento, es muy duro decirlo, pero a veces nos toca despedirnos. Y cuando llega ese  momento, también hay que decir: adiós abuelo, te agradezco mucho, te quiero mucho, gracias por todo lo que me has dado.

Son muy importantes las cuatro palabras: te quiero, te perdono, te doy las gracias y adiós, en un momento dado.  Todo eso hay que expresarlo con lágrimas, con abrazos, con la mano, con la mirada, que sea una mirada humana,  una mirada gratificante y una mirada humanizada.

Gracias niños, niñas, y que tengan éxito en el futuro”.

Sobre la vida y la muerte

Sobre la eutanasia afirma: “A nivel personal he cambiado muchos conceptos en la larga práctica de aliviar el dolor y el sufrimiento y asistir a los pacientes en el proceso de morir.  Al fin y al cabo, “ellos son los maestros”. Sé de buena fuente que con los cuidados paliativos la mayoría logra transformar el caos en estado de gracia, aceptan la separación con humildad, practican el silencio, reflexionan sobre el sentido existencial, se inmergen en lo sacro, alcanzan la sabiduría y mueren en la ecuanimidad. Están tan maduros para morir que es un contrasentido que otros que no han pensado en la muerte propia impongan sus criterios teóricos.

Para morir con dignidad es necesario reivindicar la responsabilidad individual, cambiar la mentalidad en la zona  fronteriza, debatir las cuestiones éticas a un nivel superior con objetividad, seriedad y sin razonamientos fundamentalistas ni autosuficientes. No estoy de acuerdo con posiciones rigoristas.”

Para concluir, doy paso a algunos pensamientos del doctor Tiberio: “Uno nunca pierde la capacidad de asombro”.  “Amor y servicio al otro”. “Saber menos, pero se disfruta más”.

Brochazos de una vida maravillosa

 

Tomado de: Periódico el Colectivo, edición #75, junio de 2022

 

2 comentarios en «Doctor Tiberio Álvarez Echeverri: Medicina, cine, magia y…»

  1. El si es un verdadero maestro, tuve la fortuna de ser su alumno y este hombre irradiaba sabiduría. Inteligencias superiores dedicadas al servicio de los semejantes. Un anónimo pero gigantesco abrazo al profesor Tiberio.

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  2. Tuve la Fortuna de conocer al doctor Tiberio Álvarez y de relacionarme con el en todas las instancias de la profesión médica: Como estudiante, Como interno en el hospital San Vicente, como residente de ortopedia, y Como ortopedista graduado, vinculado con dicho hospital. Tengo muy claras su presencia elegante y su bonhomía, su buen humor y su carcajada pícara, cualidades que lo adornan entre muchas otras. Su cercanía la sentí siempre como un bálsamo contra los rigores y las altas tensiones del aprendizaje médico y del trabajo nocturno. Durante mi retiro del ejercicio profesional, he podido conocer su verdadera dimensión como historiador de la medicina y como escritor, las que sumadas a sus vastos conocimientos de la literatura universal y del cine, en especial de Charles Chaplin y a sus habilidades como mago, hacen de él un humanista integral.

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