Elecciones en Colombia 2022: El miedo y la irracionalidad contra la esperanza

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Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico asmedista Alejandro Hernán Quintero Galeano (foto)
Ginecoobstetra

Hoy en Colombia cuando surge del sentir popular la candidatura de Gustavo Petro con Francia Márquez, ambos líderes sociales incansables; ella, mujer portentosa, símbolo del feminismo, la diversidad étnica y cultural, las luchas por la defensa del territorio, la conservación del medio ambiente, la paz con equidad y justicia social, el anti patriarcalismo y anticolonialismo; se crecen los miedos y los rencores, renace el gran monstruo que amenaza el poder de las élites y, en nuestra estructura social piramidal altamente estratificada, se irradia a las capas medias altas arribistas, las cuales falsamente se consideran parte de esas élites sin saber que también son dominados; de inmediato, a través de sus grandes medios de comunicación privados y a través de las redes sociales e, incluso, de los atrios, envían toda cantidad de mentiras y engaños con el fin de no perder los privilegios obtenidos a costa de la exclusión de las mayorías. Por ello, es necesario salir a aclarar y refutar estos improperios cuya intención es atravesarse en nuestro camino hacia el poder.

Dilucidemos algunos de los puntos más nodales:

1. El supuesto socialismo al que nos conducirán.  Se amenaza con la situación venezolana y se relaciona intencionalmente la candidatura del Pacto Histórico PH con la situación de ese país, se omite la reiterativa propuesta económica NO de socialismo sino de cumplir con el Estado Social de Derecho ESD, estipulado en la Constitución de 1991. ¿Qué es Estado social de derecho? Primero, un Estado de Derecho es donde se respeta la ley, la separación de poderes y la Constitución como norma de normas, o norma superior, lo que quiere decir que nadie puede pasar por encima de la ley, su calificativo social ESD implica el cumplimiento de los derechos individuales, sociales, económicos, culturales y de género que sustenten un verdadero régimen democrático. En otras palabras, no existe democracia en un Estado que no asegure el cumplimiento de los diferentes derechos, no es democrático un país donde una gran mayoría de su población aguanta hambre, tiene un trabajo informal, una vivienda no digna, no tiene acceso a educación ni a salud, no se respetan los derechos civiles y políticos, ni mucho menos los culturales y de género, como es nuestro caso. La propuesta entonces es pasar a un ESD para construir la democracia.

2. Se insiste y fustiga con el supuesto origen guerrillero del candidato.  Para dar claridad sobre el tema, la guerrilla del M-19 surge del fraude electoral de 1970 cuando las élites políticas robaron las elecciones al candidato de la Asociación Nacional Popular ANAPO, Gustavo Rojas Pinilla, situación presentada en el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, dando como ganador a Misael Pastrana Borrero. La guerrilla del M-19 no es marxista sino de reivindicaciones democráticas, en términos de política económica, social, demócrata, NO socialista NI comunista; por ello, en su proceso de paz el resultado fue el ESD de la Constitución de 1991.

3. Democratizar no es expropiar. Colombia ha sido uno de los países con mayor concentración de propiedad de la tierra y de la riqueza, de allí se ha derivado la Violencia y gran cantidad de situaciones que explican nuestra problemática a través de toda nuestra historia republicana. Las reformas rurales para democratizar la propiedad de la tierra han sido abruptamente rechazadas por las élites y enfrentadas con contrarreformas agrarias como fue el caso de la Ley 135 del 13 de diciembre de 1961 durante la administración de Lleras Camargo, contrarrestada por el Pacto de Chicoral del 9 de enero de 1972 en la administración Pastrano Borrero donde, en asocio con los terratenientes, se interrumpió el intento de reforma agraria. En recientes años, el uribismo ha realizado una verdadera contrarreforma agraria con la herramienta paramilitar en donde, a sangre y fuego, se ha desplazado a millones de campesinos apropiándose ilegalmente de sus tierras, como bien lo han declarado Salvatore Mancuso y recientemente Benito Osorio.  Gracias a ello, somos el país más peligroso para los líderes sociales, defensores del medio ambiente y el país con más desplazados internos en el mundo.

El programa del PH lo que propone es la restitución de tierras a los campesinos violentamente expulsados de su territorio, estipulada en el acuerdo de paz, además de poner a producir nuestras mejores tierras; no puede ser que Colombia importe la mayoría de productos agrícolas que podemos producir. La propuesta se complementa con la tecnificación del campo y la revisión de los Tratados de Libre Comercio TLC que han perjudicado a nuestros campesinos. Esta propuesta económica incluye en las ciudades reincentivar la industrialización que hemos perdido por las políticas neoliberales aplicadas desde 1990. Si existen industrias, existen oportunidades laborales, trabajo con contratos dignos que permitan la construcción de los derechos, base de una verdadera Seguridad Social (salud y pensiones).

4. Derechos y solidaridad NO es caridad. La política social actual está inspirada en el asistencialismo que es hija de la caridad, no de los derechos; en esta política se perpetúa la pobreza al establecerse la llamada trampa de la pobreza: se necesita ser pobre para acceder al subsidio del Estado, es la política de lo regalado. Por el contrario, la propuesta del PH está basada en los derechos a través del trabajo digno, los contratos laborales dignos fuentes de la Seguridad Social, NO en la caridad. No en lo regalado.

5. Democracia no es únicamente el ritual de votar. Quien tiene hambre, quien no tiene educación, vende fácilmente su voto por cualquier contraprestación y, en el otro escenario, a quien no se le respeta desde el Estado o régimen político, la libertad de opinión, pensamiento y asociación, tampoco pertenece a un Estado democrático. Por ello, la propuesta del PH es superar estas situaciones a través del cumplimiento del ESD, tanto de los derechos individuales civiles y políticos como los derechos sociales, económicos, culturales y de género.

6. Cambio climático y concentración de la riqueza. Si existen dos males a los cuales se enfrenta la humanidad en la actualidad son el cambio climático y la concentración de la riqueza. El cambio climático va de la mano de la explotación de los combustibles fósiles, para lo cual se propone un plan de transición y de implementación paulatina de energías limpias; mientras que, con la democratización, explicada anteriormente, se disminuirá la inequidad y la pobreza.

7. Negocio con los derechos. La salud, las pensiones y la educación se han convertido en Colombia en un negocio. Si queremos la democratización, la propuesta del PH es ampliar las coberturas quitando el negocio en estos sectores para convertirlos en derechos para todas y todos los habitantes del territorio nacional; el derecho está vinculado al trabajo con contrato digno como base de la Seguridad Social. En un país donde la mayoría de su población se encuentra en la informalidad y el rebusque no es raro que solo el 25% de la población acceda a la pensión, como es nuestro caso.

8. Reconocimiento del Estado Colombiano como pluricultural y pluriétnico. El implementar un Estado y un verdadero Régimen democrático implica el reconocimiento de nuestros diferentes grupos étnicos y culturas. La propuesta del PH incluye el respeto a los diferentes grupos étnicos con sus culturas, el respeto a su cosmovisión, sus creencias, la autonomía en sus territorios y su participación política efectiva en las grandes decisiones del país.

9. La cuestión de la soberanía. Colombia no puede seguir siendo el patio trasero del imperio y el plato apetitoso de las grandes multinacionales. La propuesta del PH es No seguir erosionando nuestra soberanía y nuestro medio ambiente. Nuestro modelo de desarrollo no puede ser impuesto por un país externo, sino que debe ser consensuado en un proceso democrático donde se considere el cuidado de nuestro medio ambiente con los recursos naturales, la propiedad sobre la tierra de las comunidades ancestrales y la afectación de nuestras diferentes poblaciones.

10. Las relaciones internacionales. La exigencia de respeto hacia nuestra soberanía implica el respeto de la soberanía de nuestros países vecinos. El PH aboga por el (re)establecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales de mutuo beneficio con los países de la región y de otras latitudes.

11. Política de la vida. La política del PH es la de la vida, no la de la muerte. Por ello, se buscará no hacer trizas la paz sino, por el contrario, el cumplimiento del acuerdo de paz con las FARC y el sentarse a la mesa con los que continúan en la ilegalidad. La verdad, la justicia y la reparación son sus pilares.

12. El Pacto Histórico PH es una alianza política de los movimientos sociales, culturales y partidos políticos que han sido tradicionalmente excluidos del desarrollo del país, esos llamados sectores subalternos. En el PH caben todas las expresiones personales y populares inconformes con el rumbo que se le ha dado a Colombia: el de la corrupción; el narco Estado; el paramilitarismo; las masacres; el asesinato de líderes, defensores de derechos humanos y desmovilizados; el desplazamiento y la apropiación ilegal de tierras; los crímenes de Estado (falsos positivos); las privatizaciones de lo social: la educación, la salud, las pensiones, el desempleo, el subempleo, la informalidad, los contratos basura, el hambre y sufrimiento de una gran mayoría de nuestras familias.

Todos estos puntos, entre otros, hacen parte de la propuesta del PH, propuesta de la esperanza para una Colombia mejor. Te invitamos a no creer en tantas mentiras, a vencer el miedo y los preconceptos. Entre todas y todos lograremos el cambio.

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia