Crisis de la Psiquiatría actual. ¿Por qué ocurre?

Apuntamientos y reflexiones (a finales de enero de 2022)

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico Alberto Restrepo Ochoa (foto)
Psiquiatra

Hoy, esperemos ya que el futuro aún no ha muerto, hoy, repito, la ciencia no puede ni quizás podrá salvarnos de los interrogantes que nos hacemos sobre los problemas mentales, vengan estos de las neuronas, sus jugos o alambrados, o procedentes de los avatares en el vivir de casi todos.

Empero, sé de colegas y ‘científicos’, jóvenes casi todos, que, como si fueran un mesías, esperan anhelantes que la ganzúa de la ciencia abra la entrada a la caverna para explicarnos y hacernos entendible por qué alguien se descarrilla volcándose en la locura, mientras otros se paralizan de miedo ante peligros inexistentes o se deprimen, entristecen hondamente*, aquietándose y acallándose sin que ellos ni los doctores sepan por qué.

* Honda tristeza, para mí, sonaría mejor, ya que depresión es un término de usanza común y apropiada en otras disciplinas (meteorología, física, ingeniería, economía, mercado de valores etc.). Bueno, el lenguaje “es arma traicionera” …

Es aberrante legitimar el ofrecimiento de una asistencia psiquiátrica incompleta –sea de urgencias, ambulatoria y hospitalaria- aduciendo que el aumento en la cobertura y el recibir diagnóstico y droga (esta última dada con un mínimo pago. No olviden que las intermediarias en salud también reciben ‘la paga’ del ‘Estado’), que el aumento de la cobertura, repito, encubre la asistencia mutilada de una psiquiatría cerebral y desmentizada, que se le ofrece a ‘los consumidores’.

Me estoy refiriendo a psiquiatría porque de la asistencia médica a males de piel, ojos, huesos, riñones y otras partes del organismo poco o casi nada sé.

¿Y quién impugna una psiquiatría inconexa y desarticulada, como la nuestra, y cómo podría hacerlo? Pues que se manifiesten y actúen, no que meramente sigan resistiendo

La existencia de prácticas especializadas en áreas específicas –al igual que en otras ramas de la medicina–, es necesaria en psiquiatría. Fundamentalismos fanáticos, como han existido, no debieran tener asiento en nuestra profesión.

Menciono uno:

Hoy se habla de psiquiatría biológica, un engendro cuya corporeidad tiene el peso y la solidez del humo, o de la neblina si estas a usted le gustan más. Es que hasta donde sé, esto de la psiquiatría biológica es un edificio a edificar (nadie sabe cuándo pues faltan la argamasa y los demás materiales), y que hoy se nos presenta como algo ya elaborado, con cimientos, columnas y muros cargueros…y, algunos lo habitan de puertas abiertas…

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Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia