¿Alcaldía dejó escapar oportunidad de compra de Clínica de la 80?

El Municipio tenía la Clínica de la 80 en comodato. Andree Uribe, secretaria de Salud, dijo que no se ha cerrado la puja. Clínica Vida, que se habría quedado con el negocio, no desmintió la compra. Alcaldía asegura que no se ha cerrado la negociación

Tomado de: www.elcolombiano.com

(Nota del periodista Édison Ferney Henao H.)

Si bien el alcalde Daniel Quintero prometió que el Municipio de Medellín compraría la Clínica de la 80 y construiría allí un centro para la salud mental, ayer se conoció que, como alertó este diario en días pasados, otro oferente se adelantó y estaría a punto de cerrar el negocio con la ESE Saludcoop, que es propietaria del inmueble y está actualmente en liquidación.

Se trata de la Fundación Colombiana de Cancerología Clínica Vida, que ejecuta un plan de expansión y estaría evaluando opciones de crecimiento en la ciudad. Aunque desde la entidad se expresó que por ahora no se desmentiría ni confirmaría el rumor sobre la compra, y se le indicó a sus colaboradores guardar prudencia sobre el particular, sí se dijo que la próxima semana se emitiría una comunicación oficial.

El tema fue abordado por la fundación con hermetismo. Y aunque este diario trató de contactar a Felipe Negret, agente liquidador de la ESE Saludcoop y cabeza del negocio, para confirmar si la propuesta estaba en firme, tampoco fue posible acceder a su versión. Lo cierto es que fueron varios actores los que movieron el tema ayer, en medio de una preocupación mayor: la inversión que hizo el Municipio en esa clínica mientras la usó.

La alerta sobre la posible compra la compartió el concejal del Centro Democrático Alfredo Ramos en redes sociales. En su cuenta de Twitter, hacia las 11:30 de la mañana, afirmó: “Esa platica se perdió: la Alcaldía de Medellín le metió $23.644 millones a la antigua Clínica Saludcoop de la 80, que sabían que nunca les reconocerían, y en la que nunca existieron las camas UCI prometidas”.

Y, a paso seguido, agregó: “Ahora que una EPS privada compró la clínica, a la Alcaldía de Medellín se le dañó el ocultamiento que quería hacer y tendrá que responder por dicho detrimento”. Pero el concejal no fue el único que movió el tema. Los promotores de la revocatoria también se pronunciaron.

Andrés Rodríguez, líder visible de ese proceso señaló en Twitter que: “Dentro de poco saldrá a la luz un posible escándalo. Todo el dinero invertido en la Clínica de Saludcoop de la 80 se va a perder, y la clínica de Buenos Aires sin terminar… ¿Si nos damos cuenta de la incapacidad de este alcalde?”.

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¿Municipio sigue en la puja?

Lo que se sabe es que, pese a los rumores de compra, la secretaria de Salud, Andree Uribe, manifestó ayer que la oferta del Municipio sigue en pie y que el liquidador no la ha desestimado. “Nosotros hemos realizado varias ofertas al agente liquidador para adquirir la clínica. Todavía no sabemos si la venta será a nosotros u a otros oferentes que también han presentado propuestas de compra”, expresó la funcionaria en rueda de prensa.

Y complementó: “Tenemos la oferta en pie. Los procesos de venta hacen parte de la decisión del agente liquidador y será él quien informe cuál es (…). Sabemos que en una negociación hay dos: quien compra y quien vende”.

Cabe recordar que la Alcaldía de Medellín y el agente liquidador de la ESE Saludcoop firmaron un contrato de comodato el 26 de marzo de 2020 para ensanchar la capacidad de atención de la ciudad en medio de la pandemia.

Este se fijó hasta el 25 de diciembre de 2021, pero la secretaria de Salud confirmó en días pasados que iría hasta el 28 de este mes por la extensión de la emergencia sanitaria en el país, condición fijada en un otrosí acordado con el liquidador el año pasado.

No es menor lo que está en juego: aunque la clínica está casi vacía desde noviembre, cuando salieron los últimos pacientes y trasladaron al personal de salud, de $6.962 millones serían las pérdidas para el Municipio si otro inversionista se quedó con el negocio, tras desplegar allí adecuaciones por $23.744 millones.

Además, según la Asociación Médica ASMEDAS y la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia —voces claves del sector salud en la región—, no adquirir este activo le arrebataría una oportunidad a la red pública de la ciudad de subsanar el déficit en la oferta de servicios de segundo nivel.

Ortopedia, urología, pediatría y obstetricia, demanda que por su escasez ha sobrecargado los hospitales de tercer y cuarto nivel, sería el paquete que podría ofertarse desde ese inmueble, según expertos. Igual pasaría con los servicios en materia de salud mental, propuestos por el alcalde Quintero.

La cuestión es que al liquidador le convenía vender rápido para solventar las deudas que enviaron a liquidación forzosa a la ESE Saludcoop, las cuales representan $700.000 millones en obligaciones, según cuentas compartidas por Negret en su momento. La Clínica de la 80, en medio de ese panorama, representaría una entrada de $96.012 millones.

Al respecto, y pese a los rumores de compra por parte de la Clínica Vida, la secretaria de Salud Uribe insistió: “La inversión fue de $23.000 millones. En el momento en el que la compremos —la clínica—, tomaremos decisión sobre estas adecuaciones y, en caso contrario, serán otro tipo de decisiones. Pero en estos momentos ambas son hipótesis”.

Durante la jornada de ayer también se mencionó a la EPS Sura como promotora de la adquisición, a través de la clínica en mención. Sin embargo, la entidad emitió un comunicado en el que aclaró: “Esta información es falsa, pues EPS Sura, en el marco de sus principios corporativos, nunca ha incidido en estos procesos y no tiene ningún tipo de relación con la negociación que se adelanta por dicha institución”.

Y aunque detalló que la Clínica Vida hace parte de la red de prestadores de salud con los que trabaja, concluyó: “La compañía no tiene ningún vínculo societario con la Clínica Vida, por lo que no tiene ningún tipo de participación en el proceso de negociación que se adelante por la Clínica de la 80”.

CONTEXTO DE LA NOTICIA

PARÉNTESIS

¿POR QUÉ HABRÍA DETRIMENTO DEL ERARIO?

Los $6.962 millones mencionados serían irrecuperables porque estos se destinaron para muros, puertas, extintores, adecuaciones en ascensores, techos, impermeabilización, paredes, limpiezas, y redes hidrosanitarias y eléctricas. Además, la contratación hecha por la Alcaldía para poner a punto la clínica también fue cuestionada. Tras firmar un contrato macro con la EDU por $13.102 millones, vinieron tres ampliaciones y una adición de $10.642 millones. Para cumplir, la EDU suscribió otros tres contratos, y uno de ellos fue cuestionado por la Contraloría porque el contratista no habría sido idóneo.

 

Tomado de: www.elcolombiano.com