Comisión de la Verdad

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico asmedista Juan Fernando Uribe Duque (foto)
Escritor

Las FARC: Más de 30.000 secuestros, tomas guerrilleras, destrucción de pueblos enteros, asesinatos, terrorismo, siembra de minas quiebra- vidas, violaciones, reclutamiento forzado, más de cien masacres, narcotráfico y mentiras.

Los PARAMILITARES: Igual, con más de 700 masacres, violaciones, despojo de tierras, desplazamiento de más de dos millones de campesinos, violencia y espanto de motosierras y gritos.

NARCOTRÁFICO: Alimento y común denominador de la guerra actual en Colombia, generador de la nueva realidad feudal, grandes fortunas aunadas al poder del sector financiero, últimos treinta años definiendo candidaturas, nombrando presidentes y un congreso congraciado con las mieles del poder que desplega y manipula. Un confort de clase que cobija plutócratas y advenedizos de raigambre política y novedoso mesianismo que pretenden combatirlo, mientras se nutren de él perpetuándolo, sofisticado y abusivo. El gran alimento de Colombia, la gran teta sonriente e implacable que perpetúa su propia guerra, matando a los demás, disfrazando a los demás, envejeciéndolos y haciéndoles proferir pretextos para justificar la derrota de un país que va raudo hacia la perdición, hacia la no viabilidad.

¿Por qué y para qué seguir la guerra? ¿Por qué no parar y emprender un diálogo constante y sincero para desactivar las disidencias, el ELN y los nuevos paramilitares, TODOS ellos elementos armados del narcotráfico?

La JEP: Vergonzoso e imprescindible archivo de los protagonistas del horror que, como ángeles de la muerte, han roto el corazón de la patria. Pretender salir airoso de la tragedia y la orgía de sangre y maldad, no es un acto lícito ante la historia.

Aceptar, con la soberbia de una humildad honrosa el error y el pecado, es el principio de la salvación…

N.B: A los de InterBolsa y a los estafadores del Space, los condenan a cuatro años de casa por cárcel, a los de Odebrecht no los investigan y a EPA Colombia la condenan a cinco años por darle con un martillo a una registradora de Transmilenio.

Bueno, a una loquita pobre y emprendedora hay que írsele con ¡todo! Esperemos que a la ministra que le sacaron de la billetera 70.000 millones, también le jalen duro las orejas. ¿Si alcanzará a cinco años?

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia