El profesor Orlando Maya “Mayita», un CRACK en la Ortopedia en Antioquia

Semblanza de una eminencia de la Medicina, recientemente fallecido en Medellín

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Asmedista Bernardo Ledesma Gil (foto)
Médico Ortopedista U. de A.

La implacable muerte nos ha arrebatado a un gran hombre: al profesor de Ortopedia y Traumatología de la Universidad de Antioquia, Orlando Maya Yepes.

Un personaje de corta estatura con ideas inmensas, que engrandeció el servicio de Ortopedia y Traumatología de nuestra Alma Mater.

Orlando Maya había sido uno de los jugadores más destacados del equipo de fútbol Nacional de Medellín, en las postrimerías de la década de los años cincuenta. Jugó en la selección Antioquia en el año 1958, hizo parte de la selección de fútbol juvenil de nuestro país ese año teniendo como rival a Brasil.

Jugó, también, en los equipos Nacional y Medellín, para luego decidir canjear su carrera deportiva por su pasión que era la medicina; ingresó a la Universidad de Antioquia en donde se graduó como médico general para luego viajar a Alemania a especializarse en Ortopedia y Traumatología.

Un profesor inolvidable que ha dejado una huella perenne en la formación profesional de numerosos especialistas de ortopedia y traumatología de la ciudad de Medellín y de Colombia.

Muchos de los ortopedistas de nuestro entorno, así como médicos especializados en medicina del deporte, que tuvimos la fortuna de ser sus discípulos, lo recordamos con gran afecto y admiración, tanto por su excelente formación académica, por su don de gentes y el trato amable y fraternal que lo caracterizaban, como por su afabilidad y su sencillez porque, a pesar de su grandeza académica, nunca tuvo ínfulas ni aires de soberbia.

Cómo olvidar el staff de ortopedia y las reuniones en el aula del Hospital San Vicente de Paúl, en la ahora denominada aula Rafael Roldán Fernández -en memoria de ese otro inigualable y emérito profesor, ya fallecido-, en donde nos reuníamos semanalmente los residentes con los docentes del Departamento de Ortopedia y en donde muchas de las veces el profesor Maya sostenía polémicas y cordiales discusiones siempre en favor de la ciencia y del paciente y, obviamente, dirigidas a nuestra formación académica.

El profesor Maya era un «ratón de biblioteca”; con frecuencia, yo lo encontraba en la biblioteca de la Facultad de Medicina esculcando los artículos más interesantes y actualizados, como los de la publicación «Acta Orthopaedica Scandinavica” que le encantaba consultar, probablemente por la influencia de esta publicación durante su especialización en Europa.

Muchos de los residentes de nuestras generaciones de ortopedistas anteriores a la actual tuvimos la fortuna de asistir a una reunión semanal ideada y comandada por nuestro profesor Maya denominada «AMIAR», que significa amigos de las articulaciones, a la que asistíamos puntualmente haciendo un gran esfuerzo para madrugar, porque era una reunión extracurricular de asistencia voluntaria que solo le permitían programar a las 6 de la mañana, antes del staff o del club de revistas que era a las 7 am. Y el profesor era el primero en llegar.

Los iniciadores del grupo AMIAR, los residentes de la época de los 80, ahora eminentes ortopedistas, fueron sus alumnos: Jony Márquez; Francisco Monsalve; Raúl Naranjo; Juan José Uribe; Elías Ordóñez; Carlos Llano; Jorge Piragua; Nicolás Pulido; Álvaro Vanegas; Ralph Newball, de San Andrés; Óscar De La Peña, de Barranquilla; Juan Aramburo; Ómar Páez, de Cúcuta; Carlos Mario González; Álvaro Toro; Ómar Mejía; Jaime Carvajal; Carlos Guerra, y muchos otros cuyos nombres se me escapan, todos éramos residentes, además de su gran amigo el ingeniero Jhon Jairo Serna, de línea blanda, encargado de los temas de biodinámica de los que el doctor Maya también fue un ferviente aficionado en nuestro medio.

Ellos también fueron de los primeros en diseñar fijadores externos “caseros”, iniciados antes por los profesores de Ortopedia Gerardo Meola y Luis Alfonso Navarro.

Una anécdota que nunca he olvidado con nuestro profesor, me ocurrió cuando, siendo Residente de segundo año en 1981, me correspondió presentar un club de revistas y él era mi asesor.

En esos años no existían las ayudas audiovisuales de ahora y me correspondió hacer la presentación en una cartelera con dibujos pintados con lápices de colores en un pliego completo de cartulina.

El profe Maya, como siempre innovador, con sus ocurrencias y su sapiencia, me sugirió un título para la presentación, que me llamó mucho la atención: “la Meniscectomía QUO VADIS», que significa: ¿Hacia dónde va la Meniscectomía?

Era una idea innovadora y, por qué no decirlo, revolucionaria, que inicialmente no fue muy bien recibida por algunos de los ortopedistas más antiguos porque, según el artículo, se cambiaría el tratamiento, por demás absurdo, que en esos tiempos todavía se realizaba, que era la Meniscectomía total y la inmovilización en el postoperatorio con un yeso durante varias semanas.

El artículo indicaba:

1.- No es necesario extraer todo el menisco, se podía hacer Meniscectomía parcial.

2.-No era necesario inmovilizar con yeso.

3.-En lugar de colocar un cilindro de yeso se recomendaba inmovilizar con unos vendajes de algodón y de tela abultados -método conocido como inmovilización blanda o de ROBER JONES.

4.-Y lo más increíble para esa época: el paciente podría movilizar la rodilla inmediatamente hasta donde los vendajes lo permitieran e iniciar el apoyo precoz, unos días después de la cirugía.

Luego llegaría la Artroscopia a nuestro medio aunque, según el libro Historia Universal de la Endoscopia, 40 años de la Historia en Colombia del doctor José Manuel Pinzón Rojas de la SCCOT, el primer artroscopio que llegó a Colombia lo trajo el profesor Rafael Roldán en 1968 a Medellín, y lo donó al Hospital San Vicente de Paúl, pero curiosamente nunca se utilizó.

El doctor Maya fue prácticamente el iniciador de la Artroscopia en Medellín, con un artroscopio de visión directa que trajo en 1984 al hospital San Vicente, sin cámara por el que se exploraba la rodilla sin hacer procedimientos.

El inquieto e innovador profesor Orlando Maya fue uno de los primeros que impulsó la Osteosíntesis AO, hasta ese entonces empezaba a conocerse en nuestro país.

Una cruel y penosa enfermedad terminó hace pocos días con la vida de este gran futbolista de los años 60, quien luego cambiaría este deporte por su amada vocación: la Ortopedia y Traumatología, la cual ejerció hasta pocos días antes de su fallecimiento.

El maestro de varias generaciones de médicos ortopedistas y traumatólogos por siempre permanecerá en la memoria de sus amigos y colegas, como los también eméritos docentes y maestros, sus socios del Instituto de Fracturas: Juan Guillermo Sanín, Julio César García, Jaime Acosta y Rafael Llinás, así como de tantos de sus alumnos de la Sociedad de Ortopedistas de Medellín y de Colombia.

Un hasta siempre a nuestro apreciado MAESTRO que solo se nos adelantó en la ardua transición de la vida al destino final que todos tenemos marcado.

“El profesor sabe y enseña; el maestro sabe, enseña y ama. Él sabe que el amor está por encima del deber y que solo se aprende de verdad lo que se enseña con amor.
–Gregorio Marañón, medico endocrinólogo español–

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

2 comentarios en «El profesor Orlando Maya “Mayita», un CRACK en la Ortopedia en Antioquia»

  1. Gracias Bernardo Ledesma por rescatarnos a tan distinguidos profesores de aquel binomio Facultad de Medicina U. De A_San Vicente de Paúl. Orlando Maya siempre será recordado por nosotros

  2. A Bernardo Ledesma, gracias por recordarnos al querido profesor Orlando Maya del aquel grandioso binomio Hospital San Vicente-Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia.

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