Luz y sombra

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico asmedista Juan Fernando Uribe Duque (foto)
Escritor

Luego de conocer todas las vicisitudes de la realidad colombiana, sus dolores y sus dichas, concluyo que estamos viviendo en un mundo aparente que se estratificó de tal forma, que la clase favorecida por las bondades del dinero trata de convencerse de que su mundo es el país que tiene que perpetuarse, desconociendo ese otro que trata de sobrevivir, al que pretende negar y rotula como su enemigo.

Es la ley de los condominios, de los reductos, en los que se construye una historia propia, un mundo aparte, con sus propios altares y los santos justos para su devoción; algo así como la vida en la corte francesa de Luis XVI, cuando la reina grita en una fiesta refiriéndose al hambre que el pueblo soporta: «Pues si no tienen pan, que coman pasteles».

«Estudien vagos», «Qué más quieren si lo tienen todo», son frases que a diario escuchamos cuando se refieren a los «otros», a esos que salen a las calles o habitan los otros sectores que muchos quisieran bombardear. No toleran posibles amenazas, el mundo del confort no acepta alternativas, la cultura del bienestar que trae el dinero venga de donde viniere es egoísta y salaz, no soporta críticas, ni advenedizos, no existe la posibilidad de un diálogo donde la brecha es tan profunda, donde la diferencia es tan notoria, incluso donde la misma apariencia física es tan disímil. Dos mundos, tres mundos, cuatro mundos diferentes, unidos por el lenguaje de la segregación y una caridad de amenazas, impuestos y garrote.

Administrar las limosnas que se derraman de un estado de corrupción e inequidad es tarea loable para tecnócratas y planificadores: aún no nos explicamos la magia y la abundancia, aún mercamos, sobrevivimos, muchos habitamos las mieles de ser favorecidos y creemos que las cosas marchan bien. Apariencias que vertimos hacia el espejo traidor que es nuestra Colombia, un país extraño, oculto en mil caras, lleno de luz y sombras.

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia