Gerente de Metrosalud se burla de los ‘héroes’ de la ESE y los culpa de las crisis financiera y administrativa de la entidad

Carta a la Opinión Pública

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Los médicos de la E.S.E. Metrosalud rechazamos vehementemente que la Administración de la empresa, en cabeza de la gerente odontóloga Marta Cecilia Castrillón Suárez, se burle de forma descarada de los esfuerzos y el trabajo de los llamados “Héroes de la Salud”, médicos, enfermeras y demás funcionarios, al señalarnos ofensivamente como responsables de la grave situación financiera y de desadministración que hoy afecta a nuestra institución, después de 16 meses de iniciada su actual gestión.

Pretende desconocer la labor que hemos venido desempeñando a lo largo de muchos años en favor de la población más vulnerable de la ciudad y muy especialmente desde que inició la pandemia, tiempo durante el cual hemos estado en la primera línea de atención, con una sobrecarga de trabajo generada por esta misma circunstancia y por las desafortunadas decisiones administrativas que se han tomado durante el último año. No somos los responsables sino víctimas de continuos atropellos como los siguientes:

-Carencia de elementos de protección personal, que en muchos casos son aportados por el mismo funcionario porque los administrados por la entidad no son suficientes ni adecuados y ponen en riesgo la salud de quienes los usamos.

– Recortes de personal en las unidades hospitalarias y centros de salud, situación que ha desencadenado el cierre de programas de Promoción y Prevención, aumento de los tiempos de espera para los pacientes, asignación de citas para consulta externa y consulta prioritaria insuficientes para satisfacer la demanda de la comunidad usuaria.

– A pesar del aumento de la demanda en los servicios de urgencias de pacientes con patologías más complejas, la Administración deja solo dos médicos en algunos servicios de urgencias, incumpliendo las condiciones de habilitación legales que exigen mínimo tres médicos permanentes para este tipo de servicios, lo que desmejora la calidad y la oportunidad de los servicios y, de paso, expone a los médicos y personal asistencia a agresiones por parte de los pacientes y/o sus familiares.

– Traslado de personal sin previo aviso, medida que genera incertidumbre, angustia e inestabilidad laboral, aumento de turnos y deuda de horas extras creciente, nunca reconocidas a los funcionarios asistenciales, llevando al límite al recurso humando que tiene que redoblarse en turnos para cubrir novedades e incapacidades.

– Carencia persistente de medicamentos e insumos necesarios para el desempeño y desarrollo de la debida atención a los pacientes: monitores, pulso oxímetros, equipos para toma de signos vitales, materiales y equipos de sutura, guantes quirúrgicos, jabón antibacterial, toallas desechables, etc.

– Cierre de las cafeterías de las unidades hospitalarias, desmejorando las condiciones necesarias para el adecuado consumo de los alimentos de aquellos médicos y empleados que cumplen funciones en largas jornadas laborales.

– El software o sistema SAFIX, la herramienta de que disponemos para el diligenciamiento de las historias clínicas, es perverso, lento, obsoleto, poco amigable, dispendioso, lo que entorpece la atención y desmejora la relación médico-paciente.

-Es permanente la falta de seguridad y un adecuado filtro del ingreso de personas a los servicios de urgencias y consultorios médicos, lo que expone al funcionario a agresiones verbales, fiscas y de todo tipo, con el agravante de que se presentan situaciones de acoso laboral y de género por parte algunos directores de unidades quienes, comportándose como enemigos de sus propios colaboradores y poniendo en riesgo la integridad física y moral de personas intachables en su labor médica, los expone a procesos disciplinarios y aun penales ante claras situaciones relacionadas con las omisiones de seguridad que debe proporcionar la empresa a estos servicios críticos.

– No existe diálogo entre las necesidades de las unidades hospitalarias y la sede Administrativa de El Sacatín, situación replicada desde la falta de diálogo que ocurre entre la gerencia de Metrosalud y el alcalde de la ciudad.

– Todo lo anterior requiere de un pronunciamiento y movilización de los servidores públicos de Metrosalud; el silencio es cómplice, quizás el miedo a quedar sin empleo motiva esta pasividad, por el despido en el mes de diciembre de 95 empleados médicos y de otras profesiones; pero hay que recordar que aun están en lista 330 empleados de la planta temporal que podrían ser despedidos el próximo 31 de agosto ya que, según la Gerencia, no hay dinero para continuarla, situación que no solo los afecta a ellos sino a todo el personal por la consecuente recarga de trabajo y a toda la comunidad usuaria por el riesgo inminente de liquidación y cierre definitivo de la Empresa Social del Estado Metrosalud.

 

COMISIÓN NEGOCIADORA DE ASMEDAS PARA METROSALUD

MÉDICOS DE LA ESE METROSALUD

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia