Hasta cuándo

Escrito incluido en el libro inédito Relato en Belén San Bernardo

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico Guillermo Henao Cortés (foto)
Ginecoobstetra, Poeta

-!Por fin atraves-amos los imperceptibles muros
de la gran y an-helada ciudad!
Dicen que se vive mejor.
-¿Qué nos esperará?

-Se los dije en el pueblo:
al principio seremos extraños.
Tendremos que aguantar
mientras no consigamos trabajo.

-Tengan cuidado con las maletas.
¿Lograremos llegar a la casa de la tía?
-Allí estaremos tranquilos, madre.
Espero que con gusto nos reciban.

Pienso que allá viviremos un poco más seguros,

al menos sin tanto riesgo de morir.
Pero aún no sabemos
si podremos permanecer ahí.

-Defendernos por nosotros mismos,
trataremos de lograrlo pronto.
Aunque hay más gente, será mejor que donde estábamos.
-¡Y más disfrutes! –Sí, bastantes logros.

-¿Necesita trabajadores?
Semanas después: –En cualquier cosa,
ojalá para dos. El menor, en la escuela.
¡Por fin! -Más calmados ahora.

-Algunos se dan cuenta de que existimos,
pero con otros las distancias son mayores.
Nos iremos de aquí, es casa escasa.
-Gracias. Y siquiera nadie se indispone.

-Ya no pensamos en volver al campo
aunque sea para visitar viejos amigos,
pero los de aquí no sentimos que lo sean,
salvo, quizás, por unos pocos vecinos.

-A los de antes después olvidaremos;
siempre es así. Tenemos nuevos quehaceres.
Seguiremos deseando más mejoras
pero no sabemos lo que viene.

-Voy a escribirle al más amigo,
el se en-carga de los otros.
Es la primera carta –a lo peor la última-,
pues estaremos muy ocupados todos.

-¡Por fin nos aceptaron en una fábrica grande!
No importa cuántos turnos, aunque sean extras
y hasta voluntarios. Pero en los días de descanso
nos divertiremos. -¡Y habrá fiestas!

Hemos cambiado algunas costumbres,
poco las creencias.
Traídas por muchos también echados de sus pueblos,
hay una mezcolanza de ellas.

Sin embargo, es insuficiente el dinero que nos queda
a pesar de tanto esfuerzo. ¿Qué es lo que pasa?
Si hay forma de cambiar, no la conocemos
y por donde vivimos nadie dice nada.

Algunos están en lo que llaman sindicato.
No sabemos para qué sirve eso
y de los que están en él hay varios despedidos.
No preguntamos por qué. -Mejor guardamos silencio.

-Esto nos pone a pensar en no afiliarnos.
¿Qué haremos si nos pasa lo mismo?
Primero la familia.
-Quedémonos callados es cuanto les digo.

Todavía tenemos el sustento
y aún estamos trabajando.
-¿Eso es todo? -Supongo.
-¿Y hasta cuándo?

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia