Las irregularidades que ha encontrado la Supersalud en la vacunación

395 personas fueron vacunadas en Bogotá pese a no estar en primera etapa, incluida una politóloga

Tomado de: www.eltiempo.com

La Superintendencia Nacional de Salud dio a conocer este martes los resultados de las primeras investigaciones hechas al Plan Nacional de Vacunación y posibles irregularidades en su ejecución.

En rueda de prensa, el superintendente de Salud, Fabio Aristizábal dio a conocer los hallazgos hechos por el grupo élite de la Superintendencia de Salud, conformado por más de 80 profesionales que visitaron a EPS e IPS en todo el país e hicieron seguimiento a varias de las denuncias que se han hecho públicas sobre presuntos colados.

En total, se identificaron 59 casos, siete de ellos fueron cerrados, 30 están en curso, 12 en seguimiento y dos ya están en procesos administrativos.

El primero de ellos es en Bogotá, donde la Superintendencia hizo nueve hallazgos en la Subred Norte de Salud del Distrito, en medio de las investigaciones por la posible vacunación irregular que se hizo a la politóloga Carolina Cárdenas.

En medio de las investigaciones por ese caso, se confirmó que la Subred Norte no realizó una adecuada priorización de los trabajadores de la salud de primera línea y en concreto 395 personas fueron vacunadas sin estar dentro de la priorización.

“En la primera etapa del Plan Nacional de Vacunación la Subred Norte no realizó adecuada priorización del personal de salud de primera línea, conforme a los lineamientos del Ministerio. Se distinguieron 395 personas que presuntamente no debieron ser vacunados en la primera etapa porque no cumplían los criterios de priorización exigidos”, indicó la Supersalud.

De estos, se identificaron 142 personas que recibieron dosis, pero no son de la primera línea porque prestan sus servicios en áreas administrativas como gerencia, dirección de contratación, calidad, la oficina de participación comunitaria y servicio al ciudadano, gestión ambiental, activos fijos, gestión documental, dirección financiera, control interno disciplinario e incluso en el conmutador.

Por otra parte, se encontró que 253 contratistas del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) que realizan trabajo extramural “presuntamente no relacionado con rastreo en campo, búsqueda activa de casos covid-19 en campo, investigación epidemiológica de campo, ni toma de muestras que involucren contacto con casos sospechosos y confirmados de covid-19 fueron vacunados en la Etapa 1, como es el caso de la politóloga”.

En este punto, la Superintendencia de Salud es clara en decir que incluso algunas de estas personas fueron vacunadas desde el primer día en que se inició el proceso de vacunación en Bogotá, el pasado 18 de febrero, por delante de los trabajadores de primera línea de atención del covid-19.

“De las personas vacunadas que no eran de primera línea, algunos de ellos, al igual que la politóloga, no tenían vinculación vigente con la Subred. Es decir, vacunaron particulares”, concluye el organismo.

Más irregularidades

Pero más allá de estos presuntos “colados”, la Superintendencia encontró que graves fallas de fondo en el proceso de vacunación que sigue la Subred Norte del Distrito, que integra a los hospitales públicos del norte de Bogotá.

“Al momento de la visita, la Subred no contaba con la autoevaluación para la renovación de habilitación del servicio de vacunación y este se encuentra vencido desde el 25 de noviembre de 2020. Dispone de puntos adicionales de vacunación sobre los que no han realizado el registro de habilitación transitoria. Y para los días de la visita, no tenía el talento humano destinado exclusivamente para la vacunación, ni certificación que acredite el entrenamiento para la aplicación de la vacuna”, expone la entidad.

Adicionalmente, la Subred tampoco contaba con un plan de acción para vacunación documentado, ni la microplaneación del proceso, en aspectos como actividades, responsables, tiempo y recursos para su ejecución. También carecía de un proceso definido para el agendamiento o de protocolo y ruta para el manejo y disposición de residuos provenientes del proceso, revela la Supersalud.

“La Subred tampoco contaba con un protocolo que definiera el monitoreo permanente de las condiciones de almacenamiento, custodia y traslado de las vacunas, ni cuenta con contrato vigente para la calibración de los equipos. No cuenta con protocolo, ni ruta para el manejo de los eventos adversos derivados de la vacunación. Y presenta deficiencias en la calidad de la información que sustenta los datos reportados de la población vacunada”, aseguró.

Jaime Humberto García, gerente de la Subred Norte, le dijo a este diario que no conoce aun los hallazgos presentados por la Superintendencia, pero que siempre han actuado a la luz de los lineamientos del Ministerio de Salud y de la Secretaría de Salud. “Cuando tengamos el informe nos pronunciaremos y sobre él haremos las aclaraciones correspondientes”, respondió.

Otros casos

El otro caso que está en proceso administrativo que puede conducir a sanciones es el del cirujano plástico Camilo Orlando Reyes Salazar en Santander, que recibió la vacuna.

En su auditoría, la Superintendencia evidenció cuatro hallazgos sobre la Fundación Oftalmológica de Santander (Foscal) y la Fundación Fosunab, con sedes en
Bucaramanga y Floridablanca, en Santander. «Entre ellos, que los documentos remitidos a la Supersalud muestran como si hubiera sido vacunado en la Foscal, que sí tiene ese servicio habilitado, pero al hacer la trazabilidad se encontró que el cirujano realmente fue vacunado en la sede Floridablanca de la Clínica Fosunab, que no tenía habilitado el servicio de vacunación para covid», dice el organismo.

Además, la Supersalud encontró que el cirujano no fue postulado ni inscrito por la Foscal ni por Fosunab para ser vacunado, ya que no cuenta con vinculación vigente con ninguna de estas clínicas. Reyes Salazar tampoco hacía parte de la población que estaba altamente expuesta al covid-19, «por lo que no podía ser clasificado en la Etapa 1 y al vacunarlo presuntamente las clínicas desconocieron los lineamientos impartidos por el Ministerio de Salud».

En ese sentido, las dos IPS habrían desconocido sus obligaciones frente al agendamiento de citas y verificación de la priorización para la vacunación, así como la presunta omisión de cotejar si el cirujano se encontraba o no en la base de datos.

Tomado de: www.eltiempo.com