Renta Básica y Vacuna, dos prioridades en el país: Médica Carolina Corcho

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

La dirigente gremial, vicepresidente de la Federación Médica Colombiana, intervino en Audiencia Pública Vigilancia y Seguimiento a la Vacunación contra el COVID-19, convocada por la Comisión 5ª del Senado de la República y realizada el 26 de enero de 2021, con participación de científicos y académicos.

Apartes de la intervención de la Médica Carolina Corcho:

1. La situación mundial. Está claro que la humanidad fracasó en la necesidad de lograr una gobernanza planetaria democrática que permitiera un acceso equitativo en el mundo a la vacunación, tanto para el norte global como para el sur global. Sobre esa perspectiva, se generó el mecanismo COVAX con la Organización Mundial de la Salud, pero este no fue suficiente y no logró esa gobernanza global.  Además, en la Organización Mundial del Comercio se perdió el debate sobre la necesidad que los derechos de propiedad intelectual sobre la vacuna fueran públicos y accesibles a los Estados para poder producir por sí mismos estas tecnologías y aplicar estas ciencias, asunto en el que el Gobierno colombiano votó en contra del pueblo colombiano y en contra de los países del Sur Global…

Es claro el resultado de esto: el 54% de las vacunas del mundo están acaparadas en el 14% de la población mundial correspondiente a los países de la Unión Europea y de los Estados Unidos…

2. El tema de las vacunas. Preocupan dos actitudes que se han tomado en Colombia: La primera, una política ausente de transparencia donde, al día de hoy, se desconoce el marco de decisiones que se tomaron, el por qué se negoció con una transnacional y no con otra, el por qué se escogió una vacuna y no otra; este secretismo inaceptable ha derivado en el reforzamiento de un movimiento antivacunas por el escepticismo, que ha generado este cierre de la información frente a unas vacunas que son adquiridas con recursos públicos de los colombianos y que tienen que ser un bien público de toda la ciudadanía de forma equitativa.  La segunda, una política sectaria por parte del Gobierno nacional.  Un presidente de la República tiene que comportarse frente a esta pandemia como un jefe de Estado, no como un jefe de partido.  No entendemos por qué el Gobierno colombiano, de manera ideológica y sectaria, a nuestro juicio, vetó la posibilidad de acceder a otras vacunas.  Aquí no importa si la vacuna es desarrollada en un gobierno contrario a los postulados ideológicos y políticos de mi gobierno… ¿Por qué se vetaron las vacunas chinas, rusas?… Esa política sectaria ha tenido un correlato en el que uno no entiende cómo una subcuenta tan importante como es la del Manejo de Recursos se le haya adjudicado a un grupo político de amigos del Gobierno; yo no estoy diciendo que esto sea corrupción, pero uno sí espera de un jefe de Estado y de un gobierno serio, que convoque a los hombres y mujeres más expertos y de más alto nivel de este país, hayan votado o no, sean amigos o no del gobierno… Había que convocar a los expertos de más alto nivel de este país para dirigir todo el proceso de la vacunación, tanto las negociaciones internacionales como los procesos de evaluación y validación científica así como el proceso del Plan de Vacunación. Pero esto también ha sido manejado con grupos políticos amigos del Gobierno, lo cual también es inaceptable.

3. Nos preocupa que en este plan de vacunación se insista en entregarles la vacunación a organizaciones que no han sido capaces, ni siquiera, de responder por la realización de pruebas en Colombia. Nosotros en Colombia estamos haciendo menos pruebas de las que deberíamos hacer… ¿Cómo es posible que el Instituto Nacional de Salud (INS) tenga una capacidad instalada de procesamiento de 55 mil pruebas diarias PCR y en Colombia estemos procesando menos de esa capacidad instalada? La Procuraduría General de la Nación (PGN) ha dicho que las EPS, a quienes les entregaron la realización de estas pruebas mayoritariamente, han engavetado 70 mil pruebas, se demoran hasta un mes para entregar los resultados, no entregan incapacidades, no están haciendo cercos epidemiológicos, lo cual da cuenta del fracaso de la política pública en Colombia para el manejo de la pandemia, lo que nos ha costado más de 50 mil vidas con un subregistro del 20%, teniendo las mortalidades más altas del mundo por cien mil habitantes.  Y entonces ahora, en el Plan de Vacunación, la propuesta es que las EPS, que fracasaron en esto, asuman el proceso de vacunación. Y nos están diciendo que la aspiración es que vacunen 227 mil diarios cuando ni siquiera son capaces de hacer en este momento más de 60 mil o 70 mil pruebas…

Estamos proponiendo la contratación directa, en una planta por parte del Ministerio de Salud y de las secretarías de Salud, de un ejército sanitario de 20.000 trabajadores de salud, responsables de la vacunación y de toda la política de atención primaria en salud que no se ha hecho, toda la pedagogía ciudadana que no se ha hecho, de los cercos epidemiológicos… esto le cuesta al país un billón de pesos, pero esos no son recursos frente a los recursos que aquí les entregan a las EPS, con los que se han quedado y que no han ejecutado, y que los tienen en las arcas de los bancos mientras en los hospitales familias enteras sufren y enfrentan la muerte; mientras los médicos, las enfermeras y demás trabajadores de la salud entregan la vida porque no hemos podido con este modelo…

Esta propuesta la haremos llegar al Congreso de la República.  Hay dos prioridades inmensas en este país: La Renta Básica y la Vacuna, que tienen que copar la agenda legislativa por encima de los intereses políticos particulares, y hay que hacer un control y unas propuestas muy concretas porque se trata de la vida de los ciudadanos y del pueblo colombiano.

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia