El foro de vacunación contra el COVID-19

La Academia Nacional de Medicina programó el Gran Foro Virtual: Vacunas contra el Covid-19, el pasado 15 de enero, moderado acertadamente por el secretario de la entidad, doctor David Vásquez A.

Tomado de: www.elespectador.com

Sin atender el orden de los participantes, vale resaltar la intervención del doctor Carlos Francisco Fernández, quien descartó la proyección de los esquemas escritos (que los tenía preparados), para compartir, de viva voz, su reflexión: a la gente no le interesan los linajes genéticos o las diversas cepas del letal virus sino cuándo va a recibir la inmunización que le preserve la vida y la de su entorno familiar. Un enfoque de medicina humanitaria, aclarando que su opinión no está afectada por conflictos de interés y es independiente de las entidades en las que el doctor Fernández ejerce el periodismo científico.

El doctor Diego Rosselli, de la Universidad Javeriana, igualmente aclaró que está libre de conflictos de interés, a pesar de recibir comentarios de colegas que maliciosamente lo quieren asociar con las farmacéuticas productoras de las vacunas. Documentó alguna literatura que muestra la tendencia a desacreditar la vacunación contra el COVID-19, e hizo un llamado a los profesionales de la salud para desvirtuar esas falacias, enfatizando que la vacunación es una medida imprescindible de salud pública.

Para quienes nos acostumbramos a ver al doctor Carlos Álvarez en la mesa del seriado presidencial Prevención y Acción, identificado como infectólogo y epidemiólogo, nos sorprendió que en su presentación sobre vacunas aparezca como vicepresidente de la salud clínica de Colsánitas, una de las más poderosas EPS, que ahora pretende fungir como universidad. Eso explica que cuando el representante de Acemi envió una comunicación al Ministro de Salud para suspender las pruebas de COVID-19, comentada en la entrega “Quién manda en la salud?” de esta columna el 6 de agosto pasado, el doctor Álvarez apareció como defensor de semejante atentado contra la salud pública, cuyo resultado es el desastre epidemiológico que ahora padecemos. No obstante, a diferencia de los anteriores participantes del foro, el doctor Álvarez no presentó el “disclosure” (destape) de sus conflictos de interés.

Los doctores Carlos Pérez, jefe de Infectología de la Clínica de Marly, y Juan Manuel Anaya, de la Universidad del Rosario, abordaron la historia de las vacunas, e inmunidad y vacunación, respectivamente, ceñidos a la revisión de la literatura científica, con profundidad y claridad, complementando el enriquecimiento acádemico del foro.

Por el Ministerio de Salud, la doctora Claudia Cuéllar, subdirectora de la división de enfermedades transmisibles, presentó el Programa Ampliado de Inmunización que, desde hace varios años, se desarrolla en Colombia y que ha sido fundamental para preservar la vida y la salud desde la infancia y es piedra angular de la salud pública.

La doctora Martha Ospina, en buena hora directora del Instituto Nacional de Salud, con admirable solvencia científica, expuso el modelo matemático que ha diseñado para analizar y proyectar los aterradores guarismos de la pandemia.

La conferencia del ministro Ruiz la reseñó Lina Robles, de Publimetro, el sábado 16 de enero, transcribiendo sus palabras: “La realidad es que en este momento los cronogramas de entregas de vacunas no están claros, no solo para Colombia, para el resto del mundo, probablemente con excepción de EE. UU., donde ya han comprado 114 millones de dosis”.

La periodista Robles agregó: “Sin embargo, los laboratorios y farmacéuticas que han desarrollado vacunas contra el virus ya están cumpliendo cronogramas de entrega de las dosis en países latinoamericanos como México, Costa Rica, Chile y Argentina”.

Pregunto, con respeto, señor presidente Duque: ¿Por qué esos cronogramas de entrega de vacunas sí fueron claros y sí se están cumpliendo en los países latinoamericanos mencionados, que iniciaron la vacunación de sus nacionales en diciembre pasado?

Tomado de: www.elespectador.com