Exigencias y propuestas para enfrentar la pandemia y la emergencia sanitaria y social en Colombia

Tomado de: Oficina de Prensa Pacto Nacional por la Salud y la Vida de los colombianos

Las dramáticas cifras de la pandemia que explican nuestra preocupación:

● La pandemia de COVID-19 ha generado un gran sufrimiento social en el país. Se trata de una epidemia sostenida en la que se identifican dos picos críticos con un gran número de casos positivos y fallecimientos. A partir del ascenso constante en los casos positivos de mediados del mes de junio, entre los meses de julio y septiembre de 2020 se presentó el primer pico, alcanzando 358 fallecimientos el 30 de julio y 13.053 casos positivos el 18 de agosto. El segundo pico corresponde a lo que vivimos desde diciembre 15 de 2020 hasta hoy, cuando comienzan a incrementarse de nuevo los casos, alcanzando la cifra de 21.078 positivos (enero 15), casi el doble de casos del primer pico, y 398 muertes (enero 19). Entre estos dos picos, las cifras han oscilado entre 7.000 y 9.500 casos diagnosticados por día y las muertes entre 150 y 250 por día; una situación muy alarmante, más grave que la del primer pico. Al 20 de enero de 2021 el total de casos acumulados era de 1.956.979 personas con pruebas positivas y 49.792 personas fallecidas.

● Este panorama parece ser sólo la “punta del iceberg” porque se sabe que existe una gran cantidad de casos no diagnosticados y muertes no registradas. Un informe técnico del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de noviembre de 20201 señala que la situación de la mortalidad puede ser peor porque se habrían reportado hasta octubre 6.602 personas fallecidas con sospecha de COVID-19, la mayoría de ellas en los departamentos de Antioquia, Atlántico y Bolívar y la ciudad de Bogotá; el 81% mayores de 55 años. Por otra parte, el número de pruebas positivas muestra que la pandemia está activa y no en etapa de control, porque de cada 100 pruebas realizadas 24,6 han sido positivas con importantes diferencias regionales, ya que en algunos territorios y semanas
la positividad ha sido mayor, como Cúcuta donde ha llegado al 44%, Ibagué 42%, Pereira 39%, Armenia 33% o Pasto 32%, lo cual está lejos de la recomendación de la OMS de hacer tantas pruebas como sean necesarias hasta lograr que la positividad no supere el 7%. Esto parecería indicar que no se están detectando oportunamente los casos positivos para hacer los correspondientes cercos epidemiológicos para su control.

● La grave situación durante el segundo pico que estamos viviendo ha generado mayor presión sobre los servicios de salud tanto de hospitalización como de cuidados críticos y cuidados intensivos, y se registra con alarma una ocupación de Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) mayor del 90% en la mayoría de los territorios según datos oficiales de los entes territoriales a enero 18 de 2021: 94,7% en Bogotá, 89,1 en Antioquia (92,5% en Medellín), 99% Valle del Cauca, 97,1%  Nariño, 94% Tolima y 90% en Cauca. Esto pone en riesgo la garantía de la atención de los enfermos, a lo que se suman las muchas denuncias sobre la falta de suministros y medicamentos apropiados y la baja disponibilidad de recurso humano especializado, su desgaste y sobreexplotación.

● Varios estudios han advertido que la infección por COVID-19 tiene efectos y desenlaces desiguales entre las distintas poblaciones según su posición en la sociedad. Un estudio del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE) de la Universidad de Los Andes, por ejemplo, revela que en Bogotá el virus ha afectado con mayor severidad a la población de los estratos más bajos, al punto que el riesgo de hospitalización y muerte es 8 veces mayor que en los estratos altos2. Según el DANE, en efecto el 89,4% de las defunciones por COVID-19 en el país son de personas de los estratos 1, 2 y 3 (67,3% se concentran en los estratos 1 y 2)3 y casi el 8% de las muertes han ocurrido en poblaciones indígenas y Afro que constituyen menos del 15% de la población. Más recientemente,
una investigación elaborada con participación de funcionarios del Ministerio de Salud4, muestra que el riesgo de muerte por COVID-19 es mayor en indígenas (1,27 veces más que blancos/mestizos) y Afrocolombianos (1,01 más), entre quienes viven en estratos socioeconómicos muy bajos (de 1,73 veces el estrato socioeconómico alto) o bajo (1,61 veces más) y mayor para las personas del régimen subsidiado (1,97 veces que aquellas del régimen contributivo) y sin seguro (1,34 veces más)…

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Tomado de: Oficina de Prensa Pacto Nacional por la Salud y la Vida de los colombianos