Prologando… ando

Columna Callada presencia

Tomado de: www.revistacronopio.com

Por: Emilio Alberto Restrepo* (foto)
Integrante Taller de Escritores ASMEDAS Antioquia

Un nuevo libro de un amigo siempre es una buena noticia. Me produce regocijo ver cómo el trabajo de muchos años se consolida y toma forma de texto, cómo se materializan las ideas y permiten salir de la mente del autor y pasar de mano en mano para los potenciales lectores.

En este puto año, el año de nuestra pandemia, he visto salir muchos libros, de manera un tanto atípica: mucha virtualidad, lanzamientos presenciales nulos, plataformas, redes, etc, pero cercanos, he tenido dos que me han regocijado y a los cuales he tenido el privilegio de presentar, porque tanto sus autores como editores han tenido la deferencia de pedirme que confeccione el prólogo, dado que conozco bastante la obra de ambos.

Hoy les comparto los dos prólogos, amparado en la generosidad de la Revista Cronopio, con la esperanza de motivar a los posibles lectores y con la seguridad de estar apostándole a dos escritores que tienen mucho para contarnos, con una calidad que doy por descontada.

Enhorabuena para este par de «sobrinos» literarios. Bienvenidos y feliz lectura.

I. LAS QUEBRADAS DE MEDELLÍN: UNA CRÓNICA POÉTICA, DE ENRIQUE POSADA RESTREPO

Nuestro país es privilegiado por tener un tesoro hídrico que lo hace una de las reservas acuíferas más destacadas del mundo [1]. A pesar de que seguimos contando con esta suerte y nuestros arroyos y riachuelos han sido la imagen de la naturaleza vital, un hábitat pletórico de flora y fauna, una permanente fuente de abastecimiento de agua, que equivale a vida, a movimiento, a salud, a frescura, las cosas han ido cambiando con el paso del tiempo. Y no necesariamente para bien.

Cuando Colombia hizo su transición de rural a mayoritariamente urbana, ya sea como consecuencia del desarrollo desaforado de la segunda mitad del siglo XX, o por desplazamientos forzados por persecución política, o en medio de una lucha por la tierra, o por migraciones con motivación económica, o por industrialización de las crecientes ciudades, empezó a perder contacto con uno de los referentes más apreciados de la cultura y el goce personal: sus ríos y quebradas.

A las sociedades que crecieron en las concentraciones urbanas a partir de los años 60 y 70 les tocó dejar de tener contacto con los caudales hídricos y los que empezaron a ver en su vida cotidiana ya no eran campestres ni limpios, sino que se convirtieron en canalizaciones que vertían su corriente al río principal de cada ciudad y mutaron en vertederos de basuras, de desechos industriales y afluentes de alcantarillados, sacrificando los ecosistemas que ancestralmente crecían alrededor de sus cauces. Ya no fluía en ellos la vida, ya no se podía apropiar en su lecho de la lúdica de un baño refrescante que congregaba la familia y los amigos o de un día de campo en las praderas que reverdecían a sus orillas, o el divertimento de pescadores que gastaban horas enteras en sus riveras. Y ni qué decir de las lavanderas que se aposentaban en sus orillas a lavar la ropa ajena, cuando esta función se hacía sin la ayuda de los electrodomésticos. Todas esas actividades están prácticamente erradicadas. Las nuevas generaciones las desconocen por completo.

Pero siempre queda la memoria y la búsqueda permanente del conocimiento, que es lo que genera la creatividad y las propuestas en los hombres que no se resignan al conformismo ni se sientan a renegar de los tiempos idos ni a evocar con desesperanza las buenas viejas épocas que ya nunca volverán.

De eso se trata esta propuesta de Enrique Posada Restrepo. Es una portentosa idea la suya de recorrer a pie, metro a metro, todas las quebradas de Medellín, y al tiempo que realiza un diagnóstico con su ojo de ingeniero entrenado, hace una recreación poética y literaria con su sensibilidad artística, expresándola en fotografías, gráficos, dibujos, reflexiones, propuestas y textos llenos de lirismo y sentido común. Y no se resigna solo a exponer problemas. Cada frase suya genera una solución, un pensamiento, una alternativa, una salida, para eso que es un reconocido líder en el área del reciclaje y la optimización con criterio ecológico de los residuos industriales. Porque, además, Enrique entiende que el hombre se debe apropiar de los espacios que habita, piensa con convicción que hay que conocer los entornos que nos acogen y con su sensibilidad ve poesía y pretextos para la creación en donde otros solo ven desechos y malos olores.

Muy valiosa esta obra. Desde el punto de vista del género es inclasificable, porque toca con lo técnico, con lo literario, con lo filosófico, con lo pictórico, con lo ecológico. Es como el mismo autor, a quien algunos de los que bien lo conocen, lo definen como de la generación de los «últimos renacentistas», por su descomunal capacidad de creación y docencia que tiene que ver con el dibujo, la música, la poesía, el emprendimiento, la fotografía, la crítica cinematográfica, la divulgación científica, la superación personal, las propuestas empresariales, siempre con el humanismo y la pedagogía marcando todos sus actos públicos o privados, siempre disparando conceptos y desarrollo, comprometido con la creación de empleo y la generación de oportunidades, lo que lo convierte, literalmente, en una «máquina–humana de ideas», un «torrente de creatividad que nunca se detiene» (definiciones que en lo personal he escuchado sobre él y que comparto), además de dirigente gremial muy destacado y ser humano integral y sin tacha. [2,3,4]

Pienso que este libro debería ser conocido y degustado por muchas personas, empezando por nuestros gobernantes, que de manera tan oportunista se acuerdan de las aguas y los asuntos ecológicos cuando están recogiendo votos y después desechan los excedentes de las campañas a los lechos de los ríos, por el hombre del común que habita y padece los barrios con una quebrada a sus pies, por los amantes de la literatura y la poesía, por los defensores del medio ambiente, por los que creen, como Enrique, que no todo está perdido y todavía podemos aferrarnos a una esperanza, y luchar por ella, y disfrutar estéticamente con ella. Es encantador y asombroso ver cómo les da cuerpo a sus ideas, ser testigo de la lucha por sus utopías, mirar en primera fila su forma de amasar proyectos que parecen sacados del anaquel de las causas perdidas y ver cómo se materializan y alzan vuelo en cada nueva iniciativa, en cada texto, en cada conferencia. Este libro es la reciente muestra de esa lucha sin tregua en pro de la originalidad y en la búsqueda de la excelencia.

Pienso que esta obra es un trabajo monumental y quijotesco de muchos años que merece su espacio en la buena literatura sobre Medellín, en aquella que no tiene reflectores, pero que llega al alma del individuo y de la ciudad y tiene la capacidad de transformarlos. En aquella que brota de los espíritus sensibles para dejar huella, para provocar una experiencia estética genuina y una reflexión profunda que vaya más allá de los oportunismos, de las vanidades, de los conciliábulos. Debería rotar de mano en mano por colegios e institutos descentralizados, servir como hoja de ruta para encontrarnos a nosotros mismos, para deshacer los pasos equivocados, las esperanzas olvidadas, las ilusiones rotas. Este libro plantea una forma distinta de ver, de sentir y de apropiarse de Medellín como pocos lo han hecho.

Medellín, abril de 2020

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REFERENCIAS

[1] https://prevencionar.com.co/2018/03/17/riqueza-hidrica-de-colombia/

[2] https://scienti.colciencias.gov.co:8081/cvlac/visualizador/generarCurriculoCv.do?cod_rh=0001346945

[3] https://www.autoreseditores.com/eposadar

[4] https://es.slideshare.net/eposadar/presentations
* * *

SELECCIÓN DE POEMAS

DIÁLOGO NATURAL

Cruzo el puente
una y otra vez
con el cuerpo y con la mente.

En cada cruce
saludo al agua
y ella responde y se luce.

Se lleva ella
mis pensamientos
me los cambia por belleza.

Me despido
hacia mis cosas
prosigo, bendecido.

 

MENSAJE

Sube al cielo
un ramillete
de flores.

Proclama
imponente
floridos amores.

El de la tierra,
que soporta
la belleza.

El de las aguas
que alimentan
la pureza

El de los aires
que nutren
con su esencia

El del sol
que es energía
de la naturaleza

El de un poeta
que celebra
la existencia.

EL CHARCO

Aguas placenteras de las quebradas;
remansos atrayentes,
placeres prohibidos que pueden renacer.

Las nubes renuevan las aguas,
las montañas reciben las lluvias con amor.

Bajando inquietas entre barrancos y bosques, atenuadas por la flora,
hasta alguna zona de calma,
de calma espiritual,
de calma corporal, para que las aguas sanen al cuerpo
con su abrazo maternal.

 

FERTILIDAD

¿Cómo no agradecer
este clima, esta tierra,
este excitante placer
que el verde genera?

En cualquier rincón
brota el sol hecho verde,
la madre natura, con pasión,
pare hijos y florece.

Jardines naturales,
matorrales, botánica danza,
sinfonía al aire, que alcanza
del sentir, las profundidades.

 

II. AUNQUE SEA POCO, DE ALINA ÁNGEL

(Haga clic sobre la imagen para aumentar su tamaño)

Conocí a Alina cuando era una joven de provincia, ingenua, observadora, llena de curiosidad y con unas ganas muy grandes de superar sus propias expectativas. Miraba el vértigo de ser adulto con cierto temor reflexivo, lo abordaba con pasos nerviosos, pero siempre actuaba, no se dejaba intimidar a pesar de que se sabía inexperta, insegura. De todas maneras lo intentaba y paso a paso, las cosas se le iban dando. Y no siempre sin dolor.

En su misma posición, muchas personas ya se habían detenido en ese punto y habían claudicado. Ella no.

Ella sabía que tenía que enfrentar la selva que amenazaba con devorarla, en cada paso que daba con las armas con que la había dotado la vida: talento, valores familiares y un poderoso afán de superación. Y también intuía que no iba a ser sencillo, que el mundo de afuera era despiadado y no tenía compasión.

Estaba enfrentada al trabajo, a la necesidad de supervivencia y a la realidad, esa dura realidad que le recordaba que no lo iba a tener fácil, que tenía que liarse golpe a golpe, día tras día, contra un adversario que no hacía concesiones, que ponía obstáculos y que la hacía esforzarse más que el promedio de los que la rodeaban. Y me llamaba la atención que ella no perdía la sonrisa, ni cejaba en su lucha.

Y era llamativa: su lenguaje era distinto al de sus compañeras, su capacidad de contemplación del detalle era casi felino y sus historias estaban matizadas de un aura de poesía que hasta ahora nunca la ha abandonado. Y no perdía el humor, ni sucumbía a la autocompasión, ni se escudaba en la lástima. Ante cada adversidad, caía de pies y con ganas de seguir dando la pelea.

Ahí me di cuenta del efecto sanativo de su literatura. Desde muy temprano, Alina rondó los talleres literarios, los parnasos de jóvenes poetas, los clubes de lecturas y de a poco se fue tallando en el reflejo de autores que modelaron su gusto y le dieron un nuevo sentido a sus palabras, una naciente fuerza a sus escritos. Y los fue recogiendo a través de los años, refinándolos con una paciente corrección, tratando de encontrar el término exacto que diera estructura a sus pensamientos, que definiera sus historias con un concepto certero y puntual del verso o de la idea, así como es ella.

Y este libro, AUNQUE SEA POCO, es el resultado de ese método, de esa búsqueda, de esa lucha cuerpo a cuerpo de muchos años contra el conformismo para darle forma a un proyecto que la rondaba desde siempre: algo que la mostrara tal como es, llena de historias, plena de lirismo, crítica, sensible, privilegiando la belleza contra la fuerza, la agudeza contra el abuso, la compasión contra la resignación.

Este libro es una delicada colección de trozos de Alina al cabo de los años, de su travesía por el espejo de sus sueños. Es una paciente creación de imagenes construidas con palabras precisas exentas de violencia, limpias de odios, sin resentimientos ni reclamos a la vida, plenas de la ilusión de alguien que tiene esperanzas, que cree que no todo está perdido, que entiende que el optimismo sana el alma de los que saben que no vale la pena perder la fe.

AUNQUE SEA POCO nos muestra a Alina en estado puro, sin máscaras. Es fruto del trabajo perseverante de más de 20 años de lidiar con las palabras, esquivas y burlonas ellas, demostrándonos que la inspiración habita lo cotidiano de una persona que es como nosotros, como el vecino solidario en el que siempre podemos confiar. Así es su literatura: confiable, cercana, le hace sentir a uno que es fácil, pero no se engañen: dejó tiras de pellejo en cada texto. Ahí está el valor de este volumen, refrescante, humano, vital, pletórico de sensibilidad y de valores. Como Alina, como la poesía misma…

Medellín, junio de 2020

* * *

SELECCIÓN DE POEMAS

NOCHE

Un grito en el silencio de tu alma,
así mi voz despertando tus temores;
observando el sinsabor que llora aquel recuerdo.

Y eres más noche cada vez,
porque la luna se apodera de una vida que se escapa y arrulla el deseo de tus labios,
de ese beso que soñaste ayer; de las caricias que murieron cuando poco caminaban.

La libertad cerró las alas,
pues se ha cansado de batirlas en lo incierto de tus ansias;
no quiere continuar, quedó sin rumbo en el instante en que un amor la aprisionaba.

Se hiere fácil,
la angustia de perderte la acobarda y no la escuchas;
igual que ayer, ahora sigues ignorando sus palabras.

 

ALMA BUENA

Bella dama vestida de arrullo,
tú la calma, el calor, mi refugio;
suave beso en la fría mañana,
dulce abrazo, motivo de orgullo.

Es tu alma luz que resplandece,
fortaleza en mis noches de llanto,
siempre a tiempo brindando consejos,
diariamente entregándote tanto.

Tu piel es dulzura morena,
es tu aroma el olor maternal;
en tus ojos mi vida reflejas
eres árbol, fuente y manantial.

El amor se hace en ti manifiesto,
de tus manos nace la bondad,
eres gracia, virtud y nobleza,
creación de la vida, belleza;
para mí bendición celestial.

Qué fortuna es conmigo tenerte,
un tesoro que he de conservar,
eres fiel sin importar mi suerte,
no te cansas de mis pasos guiar.

Son valiosas tu vida y tu esencia,
intachable tu modo de actuar;
sabia amiga, apoyo en la prueba,
ancla firme en las aguas del mar.

Tu cabello jugando a ser viejo,
poco a poco ha empezado a canar;
libremente viajo en el recuerdo,
juventud, regocijo y contento,
son aquellos instantes que el tiempo,
no podrán de mi mente borrar.

 

SUICIDIO

Se cerró mi mundo y aturdían la vida fatigas,
desplantes,
acoso y desdicha, mirada acusante.

Se oscureció el cielo y me ahogaban llantos antiguos y nuevos, pérdidas futuras, historias de antes.

Cegué el horizonte, no quise aferrarme; valiente y cobarde fui en un mismo instante.

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* Emilio Alberto Restrepo. Médico, especialista en Gineco-obstetricia y en Laparoscopia Ginecológica (Universidad Pontificia Bolivariana, Universidad de Antioquia, CES, Respectivamente). Profesor, conferencista de su especialidad. Autor de cerca de 20 artículos médicos. Ha sido colaborador de los periódicos la hoja, cambio, el mundo, y Momento Médico, Universo Centro. Tiene publicados los libros «textos para pervertir a la juventud», ganador de un concurso de poesía en la Universidad de Antioquia (dos ediciones) y la novela «Los círculos perpetuos», finalista en el concurso de novela breve «Álvaro Cepeda Samudio» (cuatro ediciones). Ganador de la III convocatoria de proyectos culturales del Municipio de Medellín con la novela «El pabellón de la mandrágora», (2 ediciones). Actualmente circulan sus novelas «La milonga del bandido» y «Qué me queda de ti sino el olvido», 2da edición, ganadora del concurso de novela talentos ciudad de Envigado, 2008. Actualmente circula su novela «Crónica de un proceso» publicada por la Universidad CES. En 2012, ediciones b publicó un libro con 2 novelas cortas de género negro: «Después de Isabel, el infierno» y «¿Alguien ha visto el entierro de un chino?» En 2013 publicó «De cómo les creció el cuello a las jirafas». Este libro fue seleccionado por Uranito Ediciones de Argentina para su publicación, en una convocatoria internacional que pretendía lanzar textos novedosos en la colección «Pequeños Lectores», dirigido a un público infantil. Fue distribuido en toda América Latina. Ganador en 2016 de las becas de presupuesto participativo del Municipio de Medellín, con su colección de cuentos Gamberros S.A. que recoge una colección de historias de pícaros, pillos y malevos. Con la Editorial UPB ha publicado desde 2015 4 novelas de su personaje, el detective Joaquín Tornado. En 2018 publicó su novela «Y nos robaron la clínica», con Sílaba editores.

Blogs: www.emiliorestrepo.blogspot.com, www.decalogosliterarios.blogspot.com

Serie de YouTube Consejos a un joven colega.

Cuentos Leídos por el autor: https://emiliorestrepo.blogspot.com/2015/06/cuentos-leidos.html

Twitter: @emilioarestrepo

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