El eucalipto

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: MédicoRoberto López Campo (foto)
Neumólogo
Ex integrante Taller de Escritores de ASMEDAS Antioquia

El viejo eucalipto se ha secado. Tal parece que ha llegado a su fin.

De sus morenas ramas cuelgan, como lágrimas, raíces adventicias que lo embellecen. Cuando el viento lo acaricia, algunas ramas se desprenden, mas él no se queja. Sigue allí resistiendo el tiempo, dejando ver tras de sí el verdor de las montañas, que a la distancia bordean el Valle de Aburrá.

Durante muchos años lo contemplé airoso, despidiendo un agradable aroma y brindando su sombra sin reparos. En sus frondosas ramas anidaron multitud de aves y allí tuvieron vida nuevos seres que, con sus trinos, llenaron de notas musicales el ambiente e hicieron más agradables las tardes en la parcela.

Hoy, muy temprano, un gallinazo se ha posado sobre una de sus ramas.

Con sus dos alas extendidas, permanece inmóvil recibiendo el sol que se ha asomado por oriente, tibiando esta mañana de diciembre.

Vestida de negro, el ave carroñera parece estar acompañándole hacia su destino final.

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia