Miércoles, 20 de Enero de 2021
ASMEDAS Antioquia

Balance de la Salud 2020 en Colombia: ASMEDAS Antioquia

diciembre 6, 2020 4:47 pm



Informe grabado para el programa Encuentro de Fecode

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antoquia

Por: Médico German Enrique Reyes Forero
Presidente de ASMEDAS Antioquia

Aunque advertimos que no tenemos los suficientes datos para hacer una evaluación de la pandemia, y más cuando aún no termina, por el contrario en el 2021 va a continuar, esperemos que con menor intensidad, nos atrevemos a hacer un balance de la salud en este año 2020, aunque no es fácil.

Sin embargo, sí podemos decir que antes de la pandemia el Sistema de Salud tenía muchas deficiencias que se desnudaron durante la misma, desnudaron significa que se hicieron visibles. Por ejemplo, se hizo visible la ausencia de políticas de salud pública tanto a nivel nacional como local, casi todas las ciudades capitales, casi todos los departamentos con programas mínimos de salud pública, salvo muy pocas excepciones. Salud Pública completamente abandona por el sistema, abandonada por los gobiernos locales y nacional. Este fue uno de los hechos significativos durante el 2020.

El segundo hecho significativo de 2020 tiene que ver con la fragilidad del sistema hospitalario tanto público como privado, fragilidad que consistió en que, primero, venía en una situación de déficit e iliquidez permanente por las deudas abultadas de las EPS, del mismo Gobierno nacional y de las secretarías de Salud, deudas que prácticamente tenían al borde la quiebra antes de la pandemia a todos los hospitales públicos y privados del país, cuyo responsable en último término es obviamente el modelo de salud.

Esa fragilidad y falta de preparación se demostró no solo en la falta de Unidades de Cuidados Intensivos y de Hospitalización, sino, a la vez, en la implementación no diferenciada de, por ejemplo, áreas covid y áreas no-covid en la red hospitalaria, cuando era una necesidad urgente y de salud pública.  Muchos servicios cerrados, falta de elementos, falta de materiales, falta de insumos.

El otro elemento llamativo y que tiene que ver con los trabajadores de la salud, fue la inexistencia de elementos de protección, situación que desde el comienzo de la pandemia nosotros lo advertimos, es decir, nosotros manifestamos que si no habían elementos de protección para los encargados de proteger la salud de los enfermos, ese personal se enfermaría con más facilidad; por eso, fuimos tan enfáticos y tan persistentes. Al día de hoy van más de 170 trabajadores de la salud fallecidos, más de 15 mil contagiados, cifra que sigue aumentando porque, a pesar de todos nuestros llamados, no se ha dotado suficientemente al personal de salud de elementos de protección. Esto también lo desnudó la pandemia, no existían EPP antes de la pandemia para protegerse de riesgos biológicos, de riesgos psicosociales, y en la pandemia con mayor razón por las características del virus.

Lo otro que se desnudó durante la pandemia tiene que ver con los trabajadores de la salud: el 80% de los trabajadores de la salud están con contratos basura y todavía siguen igual, pero eso también se puso en evidencia durante la pandemia. En la encuesta que se hizo por parte de las organizaciones académicas, gremiales y sindicales, demostramos esta cruda realidad: Más del 80% de los trabajadores de la salud con contratos basura: Contratos de prestación de servicios, sin seguridad social muchos de ellos; sin EPP; contratos a través de falsas cooperativas, de empresas temporales de trabajo, de asociaciones gremiales, de asociaciones sindicales, de asociaciones científicas, falsos sindicatos, corporaciones; cuanta cosa se pueda uno imaginar en el sector de la salud, con un alto grado de corrupción y de politización de estas entidades intermediarias y tercerizadoras de servicios de salud. Eso se hizo evidente.

Y también se hizo evidente el no pago de prestaciones sociales, el no pago de seguridad social y el no pago de salarios: 6, 7, hasta 12 meses en hospitales sin que se les pague a los trabajadores de la salud, otro evidencia y que no hay medidas de corrección eficaces a la vista, puesto que el modelo de salud lo permite a pesar de la existencia de normas y leyes que prohíben la tercerización y la intermediación laboral y que obligan a pagar a tiempo; sin embargo, las secretarías de salud, los alcaldes, los gobernadores, los gerentes… utilizan todas estas formas de contratación basura de atraso en los pagos a los trabajadores del sector.

A todo lo anterior se suman las implicaciones de la pandemia y de todas las falencias del sistema en la salud de los colombianos. Nos podemos ir acercando a los 40 mil muertos en el país, más de 170 trabajadores de la salud fallecidos, más de un millón de habitantes contagiados, seguimos en pico de pandemia, siguen los contagios, no hace caso el Gobierno nacional a las propuestas que le hemos hecho; las EPS demostraron, y esa es otra situación evidente, su incapacidad de darle salida al problema de la prestación de servicios de salud: Las EPS se escondieron, el Gobierno les entregó la plata y se escondieron y prácticamente fueron las secretarías de salud las que tuvieron que responder por la pandemia, ese fue y es otro hecho significativo. EPS que han demostrado históricamente su ineficiencia, su incapacidad, su inoperancia, y muchas veces con un alto grado de corrupción. Muy fácil así. Hemos dicho que son innecesarias, y que es necesario en la reforma que se haga al sistema de salud reconsiderar seriamente su existencia.

Hoy cursa en el Congreso de la República el PL 010 que dice reformar al sistema de salud, sin embargo es más de lo mismo, es engañoso, y no acaba con la intermediación financiera ni acaba con la intermediación laboral, que son dos cánceres evidentes del sistema, dos cánceres que ya hicieron metástasis y que si no se hace intervención urgente van a seguir y van a matar al paciente que son las instituciones de salud y los trabajadores de la salud, vulnerando derechos fundamentales ya constituidos, tanto en la Constitución como en la Ley Estatutaria en Salud 1751, que el Gobierno nacional se niega a cumplir y que el Ministro dice que va a reglamentarla cuando muchos de sus artículos no necesitan reglamentación sino, simplemente, voluntad política de aplicabilidad inmediata.

El balance en salud del año 2020, como vemos, además de los desastres que ya traíamos, es desalentador, pues el desastre de la pandemia agudizó esa situación.

Llamamos al Gobierno nacional a recapacitar, no lo hizo bien, solo el esfuerzo de algunos gobiernos locales, pero el Gobierno nacional no lo hizo bien. Mucho tilín tilín y nada de paletas, no solucionó la deuda hospitalaria, cerca de 40 billones de pesos; le siguió entregando la plata a las EPS, siguió facilitando la intermediación y la tercerización laboral. Esperamos que el 2021 mejore; sin embargo, no tenemos muchas esperanzas en este gobierno que, como se ha dicho por parte de los movimientos sindicales, académicos y sociales, ni oye ni escucha ni entiende ni corrige.

Un saludo muy especial al magisterio colombiano que ha hecho un gran esfuerzo, así como los demás ciudadanos del país que han hecho un gran esfuerzo este año, un año definitivamente muy complicado para la sociedad colombiana y para la sociedad mundial, para el régimen del sistema de salud tanto a nivel nacional como latinoamericano.

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antoquia

 

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