Lunes, 26 de Octubre de 2020
ASMEDAS Antioquia

Concordia o discordia

septiembre 29, 2020 9:04 pm



Relato tragicómico

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico Jesús María Dapena Botero (foto)
Psiquiatra y psicoanalista

(Foto principal: Masacre en Colombia, autor: Fernando Botero)

Villagarcía de Arousa, 17 de junio de 2016
(viernes; 8:22 p.m.)

Querida amiga:

Cuando llegué a Concordia, todavía no había salido del caparazón del caracol; buen burgués de la vereda, del que le hablé ayer, cuando citaba el poema de García Lorca, todavía había muchos por descubrir y por encontrar. Había en mí todavía cierta dulzura e ingenuidad infantil.

El paisaje me gustaba, aunque el pueblo, para mí casi una aldea, me resultaba aburrido y enfermo y me refugiaba en la lectura de Madame Bovary y de La teoría de la novela de George Lukács, que me serviría para un intento de narración novelesca que me proponía hacer y que alguien, varios años después, nunca me devolvió una vez que se la presté y siempre negó que yo se la hubiese prestado, cuando aún estaba inconclusa.

Era la primera vez que la vida me lanzaba fuera de la casa paterna, de mi ciudad de siempre, y esa separación me resultaba forzosa y angustiante. Pero, bueno, había que hacerlo y no quedaba otro remedio si quería avanzar en el desarrollo de mi carrera.

Allí había un médico costeño, muy joven también, graduado el año anterior que yo, muy buena persona, por el que me sentí bien acogido en esa experiencia iniciática del médico rural, cuando, en realidad, nunca había vivido en el campo, más allá de la quinta de Robledo, donde me crié detrás de un bello enrejado, en una especie de palacete, que más me parecía el jardín secreto de Frances Hodgson Burnett, la novelista anglosajona, donde crecía un niño mimado por la fortuna, quien vivía al margen de la vida real.

La violencia de 1948, que se recrudeciera en 1955 y continuara en los tiempos de Guillermo León Valencia, se daba en el mundo de afuera, muy lejos, y me enteraba de ella por fotografías que salían en El Colombiano, de tal forma que aterrizar en aquellos montes de Concordia, más bien el reino de la Discordia, resultaba impactante, porque al domingo siguiente me tocó enfrentarme con la primera necropsia, experiencia nada grata para mí, que siento espanto frente a los cadáveres.

Y la historia de ese hombre, que yacía en la morgue, a cuyo alrededor bullían muchachitos curiosos, que tenía que espantar como a moscas carroñeras, mientras les gritaba…

Haga clic AQUÍ para seguir leyendo

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

Etiquetas: , , , , ,

WhatsApp chat