¡Bendito seas, Coronavirus! ¡Gracias COVID-19! Primera parte

-Tragedia mundial: show mediático gubernamental mundial, diario. –
-Tragedia nacional: show mediático gubernamental nacional y regional, diario. –
-Mucho circo y poco pan! –

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico Hernando Restrepo Díaz (foto)
Asmedista

Muy querido amigo, ¿te extraña tal saludo?  Déjame explicarte: Soy uno de los tantos y tantos miles de dignatarios/mandatarios que existimos en el mundo y me hago vocero suyo; aquí estamos representados muchos presidentes, embajadores, cancilleres, gobernadores, alcaldes, congresistas, diputados, ediles, jerarcas religiosos, etc.  Estamos incluidos aquí: jóvenes; viejos, con canas y sin canas; blancos, negros, altos, bajitos, capaces e incapaces, feos y bonitos, expertos y “primíparos”. –

El caso es, Covid-19, que todos a quienes represento, y yo en especial, realmente no sabemos cómo agradecerte, cómo pagarte los tremendos favores que a nuestras administraciones/cargos estás haciendo.  Mira cómo, desde tu aparición en todo el mundo y por todo el tiempo que has permanecido, con tu gran virulencia y con todos los desastres que has causado y con los que aun estás causando, tenemos a nuestros pueblos ocupados totalmente en cuidar su salud y olvidándose de los grandes inconvenientes que estábamos afrontando y que habían desdibujado mucho nuestras labores y, por ello, habían mermado nuestros niveles de aceptación dentro de nuestros electores. Has sido pues, una cortina de humo muy eficiente. –

Y esto, naturalmente, querido amigo, lo hemos sabido aprovechar para nuestro beneficio; ahora, por causa tuya, nos escuchan y nos ven a diario, a mañana, tarde y noche (hasta en la sopa, como dicen los latinos), incluso los domingos y festivos; para felicidad de nuestros sufridos ciudadanos, ocupamos todos los medios de comunicación, claro está, debidamente correspondidos con permanentes pautas dentro de ellos y con cargo a los dineros del fisco nacional.  Así, a diario, anunciamos diferentes medidas con respecto a la pandemia presente, muchas de las cuales, se dice, debíamos haber implementado con anterioridad e, incluso, hemos omitido para ello los conceptos de quienes sí saben de qué estamos hablando; es decir, de las autoridades en salud que se escapan a nuestro manejo, pues el que manda, manda!  Por eso, tenemos contratados a nuestros asesores de imagen (los mismos de nuestras campañas politiqueras) y a conocedores del tema, quienes, mediante los actuales avances en las telecomunicaciones, nos redactan los textos y nos hablan al oído; no sabes, amigo del alma, lo fácil que es esto: basta con leer detenidamente en el teleprónter y hacer la mímica del caso, ya debidamente practicada.  Así, entonces, fungimos como expertos en salud, incluso algunos hemos recomendado medicamentos para combatirte (!¡). –

No podían faltar los aguafiestas, nuestros opositores, comunistoides, para quienes somos unos narcisistas que estamos cansando a las gentes y se nos ha ido la mano hablando día a día más de lo mismo; no aceptan el que hayamos contratado a todos los asesores que estamos pagando, además de acusarnos de no tomar las medidas correctas ante la crisis actual y permitir por ello que los contagios y las muertes se incrementen a diario; quieren que los hospitales y las clínicas que se enfrentan a esta tragedia sanitaria estén dotados de todos los implementos de protección para todo el personal de la salud, así como de las camas y de los insumos necesarios.  Creen que al dejar de lado la salud pública en el presupuesto nacional, dándole preponderancia al armamentismo, no hacemos lo correcto.  Pero no entienden que para nosotros lo primero es proteger la soberanía de nuestras naciones y propender por el bienestar nuestro, de nuestros colaboradores y allegados al poder, así como de nuestras familias; que si abrimos las puertas a la producción, son órdenes de quienes de verdad ostentan el poder, es decir, así lo mandan los magnates de la economía y los grandes empresarios, los mismos que patrocinaron nuestras campañas y que nos escogieron para estos cargos, todo esto, claro está, con el aval de los caciques de nuestra politiquería.  Además, los gobiernos tenemos que recuperar los dineros de los impuestos que hemos dejado de recibir al cerrarse el comercio y la producción.

Así mismo, quieren que ocupemos los dineros del presupuesto nacional para preservar la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos; pero, ¿qué les pasa?  No es eso acaso lo que estamos haciendo y por lo que nos desvelamos y nos sacrificamos a diario?  Nos exigen crear fuentes de empleos y auxiliar económicamente a la gran cantidad de desempleados que tu presencia ha dejado, que auxiliemos a quienes de verdad lo necesitan, que controlemos los sobrecostos que a diario se observan por parte de las grandes cadenas de almacenes; para colmo, quieren que sacrifiquemos nuestros precarios ingresos, es decir, nuestros salarios, honorarios y viáticos, gastos de representación, etc., para atender la crisis. –

¿Ahora entiendes, mi querido Covid-19, en la que nos has metido?  Y, finalmente, no puedo decirte públicamente que no te vayas; debes irte, porque la situación contigo es cada día peor; pese a que creemos estar tomando las medidas correctas para acabarte, lo cierto es que esto nos quedó grande a muchos de nosotros y está quedando en evidencia nuestra incapacidad para desempeñarnos en estos cargos.  Si esto sale mal, como parece, van a rodar cabezas, lógicamente no las nuestras, no caeremos los principales dignatarios, pero sí tenemos ya en la mira a muchos a quienes les cobraremos el haber hecho deteriorar nuestras imágenes y nuestros márgenes de aceptación. –

En últimas, muchos no tememos al veredicto que dicten nuestros pueblos, dado que nos han elegido por tener permanentemente buenos padrinos politiqueros, por nuestras caras bonitas y por nuestras pintas; y estas, según nuestros asesores de imagen, cada día están mejor.  Y te cuento más, a muchos de nosotros nos han reelegido, aun con los antecedentes de haber desempeñado administraciones funestas, por parte nuestra o de copartidarios nuestros.  ¿Puedes creerlo?  ¡Tal es el adoctrinamiento (o mejor, aquí entre nos, ¡el apendejamiento) que demuestran nuestros gobernados!) .–

Medellín, 28 de mayo de 2020

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

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