Domingo, 27 de Septiembre de 2020
ASMEDAS Antioquia

La paradoja del mercado de la salud

mayo 7, 2020 9:14 pm



Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Médico Alejandro Hernán Quintero Galeano (foto)
Ginecoobstetra – Asmedista

En recientes conferencias de prensa1, el doctor Andrés Aguirre Martínez, presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas ACHC, estableció un diagnóstico del sector en el país y una solicitud prioritaria al Gobierno nacional. La situación de hospitales y clínicas en el país es preocupante, su fragilidad financiera es evidente.  El doctor Aguirre lo expresa en términos comparativos a lo dicho por Bruce Mac Máster, presidente de la ANDI, cuando dijo: «Se tienen 42 días para cumplir con la nómina completa incluyendo los pagos de la seguridad social”2.  De la misma forma, el doctor Aguirre afirma que: “Los hospitales y clínicas tienen un mes o menos para sobrevivir en época de pandemia” y hace un llamado prioritario al Gobierno nacional para que, a través del Fondo de Mitigación de Emergencias FOME, se realicen giros directos a las instituciones asumiendo la medida pública tomada de disponibilidad hospitalaria para la pandemia con una “remuneración por disponibilidad” de camas,  de la misma forma que en la actualidad en el país se subsidian las termoeléctricas aún sin generar energía; enfatiza que los dineros prometidos para los hospitales y clínicas por el Gobierno nacional no han llegado y que la política de punto final tampoco se ha concretado en la realidad, en sus palabras “es como a sabiendas de la existencia de sangre en el banco de sangre, ordenarla al paciente, pero la sangre no sale del banco”.

La paradoja en este caso consiste en que las instituciones (principalmente las privadas) se han preparado para atender la pandemia del Covid 19, por sugerencia del Gobierno nacional, lo que ha significado disminución de sus ingresos al cerrar otros servicios, en especial los no prioritarios, de los cuales dependen para completar su subsistencia; al dejar esas camas libres (disponibles) para los pacientes de la pandemia, y al no recibir aportes financieros del gobierno que sustenten dicha decisión de política pública, se ven abocadas a la quiebra.

En palabras de Juan Carlos Giraldo Valencia, director general de la ACHC:

“Hay una paradoja, nos hemos preparado para afrontar este momento y nuestras instituciones están con una capacidad instalada en uso menor al 50%; eso hace que los ingresos estén en esa misma correlación, muy por debajo de la mitad, por ello pedimos un esfuerzo extraordinario para remunerar esas capacidades que están vacías por estar disponibles para enfrentar la pandemia.  No puede ser que en el momento que más preparados debemos estar, más débiles nos van a encontrar desde el punto de vista financiero y de recursos, que requerimos para adquirir insumos, tener stock suficiente y tener el pago de la nómina al día”3.

Si analizamos a fondo la cuestión, dicha paradoja no existe.  Esta afirmación se sustenta en los siguientes argumentos:

a) La crisis de hospitales y clínicas en el país, principalmente del orden financiero, hace parte de la crisis general del Sistema General de Seguridad Social en Salud SGSSS instituido con la Ley 100 de 1993, en donde:

b) Se prioriza la intermediación de las EPS sobre las instituciones. Es ahí donde está el quid del negocio; la plata llega a las EPS y éstas deben pagar a hospitales y clínicas por el servicio prestado a sus afiliados; la mayoría de las veces las EPS utilizan demoras injustificadas, mecanismos como glosas y trabas, lo que causa la fragilidad financiera de las instituciones prestadoras.

c) El subsidio en salud se realiza a la demanda y no a la oferta, lo que implica que la vida financiera de la institución depende de la atención del usuario o cliente (ya no paciente). Por ello, tener camas disponibles (vacías) en espera de los pacientes por el Covid 19 pone en graves aprietos a estas instituciones.

d) Los dos elementos anteriores configuran la esencia del problema y es la concepción de la salud como negocio; las EPS están pensando en la ganancia y para ello establecen sus estrategias, ello significa que a menor atención de sus afiliados mayores ganancias; por el lado de las instituciones encargadas de la atención en salud, clínicas y hospitales, significa su dependencia de la venta de servicios con una gran fragilidad financiera, lo que induce a la preponderancia de los servicios mejor ranqueados en el manual tarifario; de esta forma, muchos servicios básicos para la población general son descuidados, sobresalen los casos de maternidad y pediatría.

e) Se refleja, además, en la necesidad de realizar la contratación del personal a través de los mecanismos de flexibilización laboral e intermediación (tercerización) presentes en la reforma laboral y sus desarrollos que acompañaron a la implementación de la Ley 100.

f) Al funcionar Hospitales y clínicas como empresas o negocios, cuyo objetivo es la rentabilidad, los salarios del personal en salud se convierten en casi los únicos gastos variables. De su reducción depende en gran medida la ganancia y subsistencia de las instituciones; esa es la causa de la precariedad en los contratos, además de la insuficiencia de suministros y elementos de bioprotección.

g) En esta lógica de producción, hospitales y clínicas son las empresas, personal de salud los obreros, el servicio la mercancía y los pacientes los clientes.

Esta es la verdadera causa de la crisis en salud que vivimos en la actualidad. No es una paradoja, es la consecuencia de haber instituido un sistema de salud cuyo fin es la ganancia, no la salud de la población; un sistema en el que el subsidio es a la demanda, a la atención individual del cliente enfermo, de la cual dependen clínicas y hospitales (modelo privado); contrario al subsidio a la oferta, a la disponibilidad del servicio para todo aquel quien lo necesite (universal), respaldado por una financiación y dirección pública Estatal (modelo público estatal).

El partido de gobierno actual, con su jefe –quien fue impulsor de la Ley 100 en el Senado en 1993-, es partidario de la visión de la salud como negocio; y, por lo tanto, es responsable de esta crisis. Sus respuestas a los fallos del mercado son más mercado, a la intermediación mayor intermediación, a la flexibilización laboral mayor flexibilización, a la pauperización mayor pauperización, todo sofísticamente presentado para continuar con el engaño y la acumulación; no es gratuito el estar en la lista exclusiva de las 100 empresas más grandes del país. Por ello, los recursos no llegan directamente a los hospitales y clínicas, los trabajadores de la salud siguen y seguirán con contrataciones indignas, los suministros de bioprotección no aparecen, etc., eso sin hablar de la red pública que, por supuesto, en este esquema de privatización y ganancia vive una crisis aún mayor.  De los programas de salud pública, de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, ni que hablar, se convirtieron en un saludo a la bandera.

¿Qué se puede esperar de este gobierno que en plena pandemia prefiere gastar 3.350 millones en redes sociales “para mejorar su imagen”, 9.600 millones en carros blindados e inicia contratación por 9.500 millones en municiones para el ESMAD; mientras, millones de colombianos están sufriendo de hambre por el confinamiento forzado, clínicas y hospitales están al borde de la quiebra; gobierno que debe tapar escándalos de fraude electoral –Neñes y Merlano-, embajadores mafiosos, chuzadas, beneficios a banqueros, corrupción en Finagro e ingreso solidario, Odebrecht, Fiscalía de bolsillo, conspiración contra Venezuela, falsos testigos, águilas negras, rastrojos, asesinato de desmovilizados, lideresas y líderes sociales, etc.?

La respuesta a todos estos atropellos debe pasar de la indignación a la acción, debe partir de todos los sectores alternativos y de oposición; de todas y todos los que no nos sentimos representados por este gobierno y élites corruptas que nos han conducido a esta situación.

¡Por el derecho efectivo a la salud y la salud pública en Colombia, NO más Ley 100!

¡Para su derogatoria y por un nuevo gobierno, unidad y frente popular!

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1 https://www.bluradio.com/salud/por-que-estan-en-crisis-hospitales-y-clinicas-en-tiempos-de-coronavirus-249627-ie435

2 https://www.elcolombiano.com/negocios/empresas/empresas-tienen-flujo-de-caja-para-pagar-53-dias-de-salario-andi-CL12803405

3 https://achc.org.co/hospitales-y-clinicas-piden-agilizar-medidas-financieras-para-atender-pandemia-de-covid19/

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

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