Miércoles, 28 de Octubre de 2020
ASMEDAS Antioquia
32 Congreso Nacional de Medicina General y Social

Un agente microscópico pone en evidencia nuestro desgobierno, nuestra fragilidad y nuestra miseria

abril 28, 2020 2:50 pm



Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: médico Alejandro Quintero Galeano (foto)
Ginecoobstetra – Asmedista

“Malaventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo,
porque ellos serán señalados con el dedo de la ignominia en las páginas de la historia”.
Jorge Eliécer Gaitán

La ciencia nos lleva la delantera; donde la humanidad en pleno se orientara por los avances de la ciencia, otro mundo cantaría. El poder, con sus diferentes expresiones políticas, ideológicas y religiosas a través de la historia, nos ha conducido a guerras interminables, rencores, odios, destrucción de la naturaleza, extinción de culturas y especies, hambrunas, epidemias, pandemias y calentamiento global. Poco consecuentes somos con eso de “la especie inteligente, la más evolucionada”.

Diferentes científicos, desde diferentes aristas de la ciencia, nos han hecho ese llamado de atención; eso fue lo que intentó Carl Sagan con su serie “Cosmos” y con sus reflexiones en los últimos años de su vida con respecto a “Ese pequeño punto azul pálido”; Stephen Hawking con su “Teoría del todo” y “The Big questions”; Richard Dawkins con sus diferentes trabajos, a resaltar, “Evolución” y “El espejismo de Dios”, etc., llamados desde la física, la astronomía, la biología, todos con el fin de re-plantear nuestra posición frente al planeta y al universo. Bien lo expresaron, nada más convocador a la humildad de la especie humana que el mirarnos en las estrellas y el universo.

La pregunta no sobra: ¿Somos la especie más inteligente en el planeta?  ¿Actuamos como tal?  Nuestro proceso evolutivo como subespecie homo sapiens sapiens, debe llevarnos a replantear lo que estamos haciendo en el único planeta que actualmente conocemos alberga vida. Si continuamos destruyendo la naturaleza y esclavizando a nuestros congéneres, con una economía basada en la explotación de los recursos naturales y del hombre; en los combustibles fósiles, responsables de la emisión de millones de toneladas de dióxido de carbono al ambiente, la extinción de especies, el calentamiento global, finalmente entraremos en un proceso de irreversibilidad.

Hoy tenemos la inteligencia suficiente, los elementos de la ciencia y la técnica, que nos brindan la capacidad de cambiar estas condiciones; como dice uno de los lemas de los jóvenes luchadores contra el calentamiento global: “no cambies el clima, cambia el sistema”.

Lastimosamente, las cuestiones del poder expresadas en los deseos de dominio económico, político y social, con las grandes corporaciones y la intromisión del Estados Unidos, como imperio, no permiten y mantienen las condiciones de dominación, explotación y destrucción por todo el globo terráqueo.

Si hacemos un análisis descarnado y profundo, basado en la ciencia, en la razón, podremos comprender que el sistema capitalista es la causa de la debacle ambiental y humana actual.

Albert Einstein, nuestro mayor científico por ahora reconocido, comprendiendo la limitación y la agresión del poder, del actual sistema económico a la raza humana, tomó partido; en 1949 escribió un bello ensayo: “¿Por qué socialismo?”1. Ensayo desarrollado dando respuesta a la pregunta de si alguien no experto en cuestiones económicas y sociales podía opinar sobre el socialismo. Su respuesta fue afirmativa y sustentada en dos aspectos fundamentales: 1) En considerar que continuábamos en “la fase depredadora” (Thorstein Veblen) del desarrollo humano. Según Einstein: “Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro”. 2) El socialismo esta guiado hacia un fin ético-social. La ciencia provee medios para lograr fines, pero son las personas las que dirigen los fines, de los cuales depende la sociedad. Einstein realiza un análisis entre la dicotomía que produce en las personas lo individual frente a lo social y bajo ese parámetro, analiza las características intrínsecas propias del funcionamiento del sistema económico capitalista, de la explotación del ser humano y con ella, la pérdida de la conciencia social; para Einstein una mutilación y el peor mal del capitalismo, mal presente incluso en el sistema educativo al inducir una actitud competitiva para lograr un éxito codicioso, lo que lo lleva a expresar: “Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males, el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer, y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros-hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual”. Su ensayo lo termina complejizando el análisis al recordar que: “La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas sociopolíticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?”2.

Hoy, la pandemia del coronavirus nos demuestra el fracaso del sistema económico capitalista: sociedades con altos grados de inequidad, sin derechos, con altos índices de pobreza, desempleo e informalidad laboral, sistemas de salud privatizados, insuficientes y desbordados, hospitales desfinanciados, sin recursos, personal de salud y poblaciones, las más vulnerables, desprotegidas. La gran mayoría de población latinoamericana está enfrentada a la insalubridad, la inequidad y al hambre.

En Colombia, la salida gubernamental a la crisis se ha caracterizado por más de lo mismo, -lo mismo de los últimos 30 años-: a) A problemas generados por el neoliberalismo se responde con más neoliberalismo: ayudas económicas a favor de la banca (financiación, exenciones,etc.,), a las Eps (intermediarios del negocio de la salud, responsables de gran parte de la crisis del sector) y los grandes agricultores (a lo AIS); descuidando los pequeños productores, las ips y los hospitales públicos, el personal de atención en salud, las pequeñas y medianas empresas; y a las mayorías que hoy no los mata el virus sino el hambre; b) Medidas de corte autoritario, como lo demuestra la obligatoriedad al llamado del talento humano en salud sin tener ni garantías de seguridad ni laborales, el desmonte gradual del confinamiento –por presión de los gremios- sin las condiciones de salubridad adecuadas, exponiendo a los sectores más vulnerables de la sociedad: las clases bajas, el empadronamiento bajo la excusa del virus, etc., c) La institución del miedo social como mecanismo de dominio, el biopoder, utilizando el miedo como mecanismo de dominación y de contención del descontento social; d) La guerra contra el que opine y piense diferente. Continuidad del matoneo y amenazas a los líderes de oposición y de los crímenes contra líderes sociales, desmovilizados y defensores de derechos humanos; e) La corrupción rampante, como es el caso de los mercados solidarios y los manejos de dineros destinados para la atención de la pandemia.

Hoy, la sociedad colombiana está amenazada no sólo por el virus y el hambre sino, en esencia, por sus gobernantes, por una minoría, los mismos de siempre, que han ejercido el poder durante toda nuestra historia republicana sólo para cumplir con sus intereses; y así sean ellos, los dueños y manipuladores de los medios de comunicación, somos las mayorías las que debemos considerar si continuamos igual o si esta confrontación existencial nos sirve para pensar en algo más que en la supervivencia individual.

Todavía nos queda por afrontar más muertes, problemas y tristezas como consecuencia del desgobierno y la pandemia; sin embargo, de nuestra conciencia, convencimiento, solidaridad y, principalmente, de nuestra actitud, dependerá nuestro futuro.

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1 https://www.marxists.org/espanol/einstein/por_que.htm

2 Idem.

 

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

 

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