Sonríe para la vida, no solo para la foto

Tomado de: Oficina de Comunicaciones, Información y Prensa ASMEDAS Antioquia

Por: Doctor Manuel Ortega Velásquez
Profesor Titular VI, Jubilado U. de A.

La felicidad se percibe como un estado del alma que, fundamentado en la vida real de la persona, supera el ser, el hacer, el sentir y el tener, entre otras cosas.

Es la felicidad una construcción dinámica, sistémica y constante que se enriquece con la actitud positiva frente al buen vivir, expresado en la percepción de la complejidad de la relación con el otro y con los otros, la aceptación y superación del entorno, valorando de él cuanto de positivo tiene para llegar a hacer de la condición humana una experiencia gratificante.

Desafortunadamente, muchos medios de comunicación, y su uso, han llevado a propuestas en las cuales pretenden hacer creer que la felicidad está en acumular desde el consabido dinero, el número de “amigos”, una abultada hoja de vida laboral y un cúmulo de experiencias psicosociales, muchas de ellas vacías para la satisfacción, el crecimiento personal y el fomento de la alegría de vivir y el amor debido a sí mismo y a los demás.

Recordando a Facundo Cabral, es necesario profundizar en el sentido que la vida tiene como camino de felicidad: “Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir… es una pérdida de tiempo”.

En unas cortas y sencillas reflexiones, que bien pueden convertirse en acciones, probadas a través de la experiencia de vida, diría:

• Sé feliz, eres un ser maravilloso.
• Que tu alma sea tu luz.
• Sigue el ritmo de tu corazón y hallarás el mejor camino.
• El ser feliz es un compromiso contigo mismo, ¡recuérdalo!
• Demuestra tu felicidad, empodérate, sé auténtico, que se te note en lo que dices y lo que hablas.
• Haz del tiempo oportunidad única para hacerte feliz e irradiarla.
• El día de hoy es una nueva oportunidad para que seas feliz, sólo tú lo puedes hacer.
• Igual hoy y siempre hazte dueño de tu futuro, sueña y ve en pos de lo que prevés, pon tu empeño en ser feliz, lo demás te llegará luego.
• Deja que la tenue luz del alba desvele aquellos recuerdos que ya en el día te proyecten a espacios propicios para ser feliz.
• Tal vez la felicidad se convierta en un maravilloso estado, si tú lo propicias.
• Que tu luz ilumine el camino intrincado de tu vida, para que la felicidad en ti se pueda apreciar, sin duda ni temor.
• Que la felicidad vaya contigo, noche y día mientras vivas, como hoguera que calienta sin consumirse y llega a cuantos te rodean.
• Tú puedes hacerlo, empieza hoy, eres afortunado, puedes ver, sentir, oler, escuchar, conversar y recordar. La felicidad está en ti. ¡Recuérdalo!
• Cuántos sueños realizados, cuántas personas queridas, cuántos momentos han hecho tu vida, enumera tus alegrías, recuerda detalles que te alegran, cuánta arena haz retirado de tus zapatos… ser feliz nunca fue tan divertido. Es solo cuestión de actitud.
• Dispón lo que sea necesario, la felicidad es tu sitio maravilloso, date espacio y deja que la alegría te acompañe.

Así que la edad no es un obstáculo para que uno se disponga a ser feliz. El ser una persona mayor te propicia el tener un puesto entre los ganadores, tu conversación es diferente y con justa razón haz de encontrar un buen motivo para sonreír cada día.

Haz cada cosa con buen corazón, sin esperar nada a cambio, y nunca dejarás de ser feliz y no necesitas ser perfecto para alcanzar la felicidad.

Como buen maestro, aún con estos buenos años que te ha deparado la vida, nunca pierdas tu sonrisa, tu alegría y tu forma de ser. Conviértete en esa persona feliz que uno quiere encontrarse.

“La vida es como una cámara fotográfica. Enfócate solo en lo que es importante. Captura los buenos momentos que te hacen feliz. Saca de lo negativo un aprendizaje revelado” (co.pinterest.com-2019).

Y finalmente, haciendo acopio de un resumen de la experiencia recreativa que me acompaña: ¡Sonríe para la vida, no solo para la foto!

 

Deja un comentario