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Agua potable es Salud.
¿En qué está Antioquia?
El 61,8% de los municipios antioqueños carece del servicio de agua adecuada para el consumo humano
Por médico German E. Reyes F.
Representante a la Cámara
El departamento de Antioquia y su Dirección Seccional de Salud (DSSA) se han comprometido a promover y vigilar el suministro de agua potable para todas y todos los antioqueños en el Plan de Desarrollo 2004 - 2007. Esta es una tarea y objetivo fundamental para la salud y vida de los ciudadanos, la cual es, más que loable, absolutamente necesaria y de justicia social.
Veamos algunos datos que nos ha suministrado la Dirección Seccional de Salud de Antioquia:
De los 125 municipios que conforman el departamento de Antioquia, 123 tienen planta de tratamiento en las cabeceras municipales, sólo falta la construcción de dos, La Pintada y Murindó. De dichas plantas de tratamiento, sólo 13 carecen de tratamientos de potabilización, entre ellas El Bagre Cisneros, Campamento, Dabeiba, Heliconia, Liborina, Peque, Sabanalarga, Argelia, Angelópolis y Vigía del Fuerte.
Importante resaltar que, según estudios microbiológicos realizados, de los 123 municipios, para el año 2005, 77 en las cabeceras municipales, o sea el 61,8%, actualmente suministran agua no apta para el consumo humano, mientras que sólo el 38.4% suministra agua apta para dicho consumo. Lo anterior es sumamente preocupante e invita a que la DSSA y el Departamento intensifiquen sus mecanismos de exigencias para lograr el objetivo propuesto.
Igualmente, vale la pena resaltar el bajo cumplimiento de las normas técnicas definidas por Minsalud (Decreto 475/98), a saber: sólo 53 municipios, que corresponden al 42,4%, son operadores capacitados; 39 municipios, correspondiente al 31.2%, tienen planes de emergencia; 40 municipios, el 32%, tienen sitios de muestreo en red; 92 municipios, el 73%, análisis de control; 46 municipios, 36.8%, hacen análisis de sustancias tóxicas.
No tenemos datos precisos sobre el número de habitantes en las zonas rurales que están desprovistas del suministro de agua; suponemos, entonces, que si las anteriores cifras nos hablan de los sitios donde hay acueductos, en las áreas rurales es de imaginar una situación desastrosa.
Por tanto, si bien hay que saludar el esfuerzo realizado por el Departamento y la DSSA, consideramos que se debe empujar el acelerador para poder cumplir los planes propuestos y, por sobre todo, disminuir las tasas de enfermedades propias del consumo de agua no apta. Igualmente, valdría la pena averiguar cuántas de las familias que tienen posibilidad de recibir agua potable no pueden acceder a ella por falta de pago, puesto que no basta tener buenos acueductos si la gente no tiene cómo pagar y se les desconecta.
Por último, y no creo que sea una idea descabellada, tenemos que pensar seriamente en la definición y creación de una sola Empresa Departamental de Agua Potable cuya matriz estaría en EPM como empresa departamental de Servicios Públicos.
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