La mente reactiva
El gran descubrimiento del siglo XX
Por María Liliana Martínez R.
Médica ESE Rafael Uribe Uribe
 Los grandes hombres de la humanidad han sido geniales en todas las ciencias y las artes. Eran grandes observadores, creadores y visionarios. Leonardo Da Vinci, Julio Verne, William Durant y otros más. Sus obras, que aún permanecen, son el testimonio de su genialidad; sus descubrimientos y avances permiten el progreso de los hombres y el mejor manejo de su entorno.
Gracias a estos grandes hombres, y a sus descubrimientos y sus conceptos filosóficos, se han sentado las bases para los avances en campos como la física, la química, la medicina y los medios de comunicación de nuestro tiempo. El filósofo e investigador americano Ronald Hubbard, afirma al respecto que para conocer la vida se tiene que ser parte de ella: “…tienes que bajar ahí y mirar, tienes que meterte en los rincones y grietas de la existencia y debes mezclarte con toda clase y tipo de hombres antes que pueda establecer finalmente lo que es el hombre”. Él hizo exactamente lo mismo.
Desde muy joven se familiarizó con la cultura y el pensamiento de Oriente, recorriendo templos y centros de saber en Japón, China, Asia y el Pacífico. A la edad de 12 años estudió, de la mano del médico norteamericano J. Trompson, la esencia de las teorías de Freud. En 1929, en los Estados Unidos, estudió matemáticas, ingeniería y física nuclear en la universidad George Washington, con las mentes más avanzadas de la época. Todo ello le proporcionó herramientas vitales para su investigación. Observó que Occidente, teniendo las metodologías de investigación científica, nunca había aplicado eficazmente esa tecnología científica a las preguntas básicas relacionadas con la naturaleza del hombre, su mente y su vida. En Oriente observó ignorancia, pobreza y una insensible negligencia del sufrimiento; centros de gran sabiduría, pero donde se ocultaba cuidadosamente y se distribuía sólo como superstición.
Hubbard era poseedor de un fino intelecto, una curiosidad ilimitada y una perspectiva única de la filosofía y la ciencia, que enfatizaba por encima de todo la funcionalidad. Durante 38 años realizó investigaciones básicas en la vida y las humanidades, que era el mismo esfuerzo de los primeros filósofos, al tratar de establecer la identidad de la vida como algo independiente a la materia. La diferencia es que la investigación la llevó a cabo desde el punto de vista de la metodología científica en la que él estaba entrenado. Empezó a estudiar las culturas primitivas y escribió un ensayo sobre “Las dificultades de la investigación en las humanidades”, a través del cual explicaba que frente a una metodología científica ordenada y controlada, las humanidades estaban entrenadas en suposiciones y autoridad.
En 1945, utilizando las instalaciones del hospital naval de Oak Knoll y su biblioteca, hizo experimentos endocrinos, partiendo de la idea de que las glándulas endocrinas son un tablero de control de estímulo-respuesta. Encontró que la función controlaba la estructura en los seres vivos, esto era un avance importante. Al final encontró que la energía mental parecía ser una banda entre la vida y la emoción, lo que podría ser una esencia pura de vida. Así llegó a descubrir que la energía mental estaba hecha de cuadros de imagen mental y que estos se aglomeraban formando masas hasta que este valioso artículo llamado vida llegaba casi a extinguirse. Al descargarlas (mediante un método para borrar) encontró que el potencial de la vida se incrementaba. Todos estos descubrimientos los sistematizó y los publicó en 1950 en su libro “Diabética 1 : la ciencia moderna de la salud mental”.
En esta obra, que ciertamente no tuvo mucha acogida entre la comunidad científica oficial, describe su gran descubrimiento. La anatomía e ingeniería exacta de la mente humana, el registro en cuadros de imagen mental que se obtienen por las percepciones de todos los momentos de la vida. Describe cada una de las partes de la mente: la Mente Analítica, que percibe y retiene datos de experiencia para planear y resolver problemas y dirigir el organismo en su supervivencia, y la Mente Reactiva, que es la parte de la mente que archiva y retiene momentos de dolor físico y emoción equivocada y dirige al organismo solamente en función de estimulo-respuesta. Mientras que la primera piensa en diferencias y semejanzas, la segunda piensa sólo en identidades.
En el libro explica cómo la Mente Reactiva y los engramas que en ella se almacenan son el origen de las aberraciones y enfermedades psicosomáticas; pero, adicionalmente, desarrolló procedimientos para eliminarlos. Escribió:”La cuantía del beneficio que se puede obtener al recorrer media docena de engramas supera cualquier otra cosa que el hombre hubiese sido capaz de hacer por otro ser humano en la historia de la especie humana”.
Este descubrimiento le abrió las puertas de un camino de investigaciones más profundas sobre el ser humano y la vida, que llegaría a convertirse en Scientology, el estudio del espíritu en relación consigo mismo, los universos y otras vidas; con su aplicación se puede producir cambios deseables en las condiciones de la vida.
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1 Del griego Día: a través y Noos: mente
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