Salvemos al Instituto Materno Infantil (IMI)

Por Herman Redondo G
Vicepresidente AMC
Comisión Política Federación Médica Colombiana
Amigos del IMI y de la salud:
A propósito del inminente cierre del Instituto Materno Infantil (IMI), la Asociación Médica Colombiana (AMC) propuso en el reciente Foro sobre el Hospital San Juan de Dios una alternativa de solución en búsqueda de viabilidad y sostenibilidad financiera de esa benemérita institución, la cual me permito resumir en los siguientes términos:
Convenio de concurrencia
Figura ya utilizada en 1994, cuando el Ministerio de Salud, en relación con el saneamiento de los pasivos laborales de los hospitales del país públicos y aquellos privados que se habían desnaturalizado en la medida en que venían siendo sostenidos y administrados por el Estado, suscribió previo aval de la deuda por parte del Ministerio de Hacienda y del Consejo Nacional del Fondo del Pasivo prestacional del sector salud, un convenio de concurrencia para garantizar el pago de la deuda causada o acumulada a diciembre de 1993, por concepto de cesantías y pensiones y, solucionar hasta esa fecha el problema del pasivo prestacional de la entidad.
No olvidemos que el Hospital San Juan de Dios (incluido el IMI), fue administrado por la Beneficencia de Cundinamarca desde 1870 hasta 1973, fecha en la cual fue transferida su administración a la Universidad Nacional. En 1977, el Ministerio de Salud intervino los hospitales mediante Resolución 5464 del 19 de agosto y en 1998 el Gobierno Nacional levanta la intervención y se reconfigura la Junta Directiva, mediante los decretos 290 y 1374. Por ello, proponemos que en el Convenio deberán concurrir todas las entidades públicas que a lo largo de la historia han tenido que ver con el Instituto Materno Infantil:
1. Departamento de Cundinamarca. Con base en el Fallo del Consejo de Estado, es la entidad oficial llamada a liderar el proceso, en este aspecto debe pronunciarse la Asamblea Departamental en pro de Convertir al IMI en una Empresa Social del Estado, con patrimonio propio y autonomía administrativa. Sería el III nivel de complejidad para la atención materna e infantil del departamento, institución altamente especializada con la que hoy no cuenta el ente territorial.
2. Distrito Capital. Las camas hospitalarias del IMI le hacen falta al Distrito, el cual debe garantizar un flujo permanente de pacientes y de recursos. La Alcaldía debe pasar del discurso prometedor al compromiso salvador del IMI.
3. Universidad Nacional de Colombia. Muchos médicos y profesionales de la salud nos hemos formado en esta entidad benemérita y muchos más profesionales idóneos se seguirán formando si la Universidad pone su grano de arena en recurso docente asistencial, en suministros y en infraestructura.
4. Ministerio de Protección Social. Debe reconocer los usos de entidades oficiales de propiedades del complejo hospitalario San Juan de Dios y concurrir para subsanar el pasivo laboral que solo no puede asumir el departamento.
Solamente el concurso de estas entidades juntas podría proporcionar soluciones definitivas; lo peor es la inacción o la salida facilista de la liquidación que hoy propone el Gobernador de Cundinamarca.
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